sábado, 25 de abril de 2009

Pío Baroja, hoy, y siempre

Casualmente, hoy, buscando unos documentos, me he topado con la carta que envié a La aventura de la Historia en 2006, y que amablemente publicó la revista, con motivo del 50º aniversario de la muerte del inolvidable novelista vasco, Pío Baroja. Quiero compartir ahora con los lectores y amigos de "El devenir de la Ciencia" un párrafo de aquella carta de gratos recuerdos. Siempre he admirado a Pío Baroja, aquel médico que decidió muy tempranamente abandonar la profesión para escribir.
"Hoy he recordado todas aquellas horas que disfruté leyendo en mi juventud a Baroja. Quizás, gracias a él, germinó en mí la semilla de la lectura. De la novela, pero también de la filosofía (huella imborrable me dejó El árbol de la ciencia). Pío Baroja siempre tuvo inclinación y curiosidad por los asuntos filosóficos (lector de Kant, Nietzsche, debelador de filosofías, y de Schopenhauer, quien tenía para él "el atractivo de ser un consejero chusco y divertido", entre otros) y científicos. La formación científica de Baroja se ve reflejada en sus obras y eso me gustaba sobremanera (Paradox, rey, el simpático cuento La vida de los átomos, ...). Cuando en estos años de juventud me acercaba a una librería para adquirir algún ejemplar con el que hacer más llevadero el largo estío, finalmente siempre elegía una obra de Baroja".
Filosofía, ciencia, aventura, rebeldía. Magníficos ingredientes.
"No sé claramente lo que es ser nihilista. Supongo que será, principalmente, ser escéptico. Yo no lo soy. Creo en el trabajo del hombre, creo en el valor de la ciencia y de la razón, creo también en la verdad de la literatura y del arte, naturalmente relativa y humana", denunció en cierta ocasión.
[Foto: Pío Baroja; procedente de www.ucm.es)]

jueves, 23 de abril de 2009

"Día sin libro"


Deberíamos ser voraces lectores todo el año y celebrar un "Día sin libro" para descansar de tanto "negro sobre blanco", de tanta palabra escrita. Pero es justamente al revés, en esta sociedad cinética, de prisas brownianas (caóticas, que no nos llevan a ninguna parte), donde casi nadie tiene tiempo (o dice no tenerlo) para leer un rato al día sosegadamente, acontece justamente al contrario: 364 días sin lectura y en uno solo, el "Día del libro", el 23 de abril, nos recuerdan que debemos leer y nos cae un aguacero (tal vez con granizo) de recomendaciones literarias.
Al menos esparamos que este señalado "Día del libro" sirva para que los que leen poco (o nada) se motiven en alguna medida para acercarse a las librerías y bibliotecas (lugares que para uno tienen un especialísimo encanto, a pesar de que tampoco uno dispone de la tranquilidad necesaria para leer tantos tesoros impresos, ahogado en este imperio de la celeridad). Esperando pues motivar hacemos hoy unas recomendaciones en "El devenir de la Ciencia".
Nos sumamos a las sugerencias del diario El Mundo, que recomienda "una selección de las mejores obras de divulgación publicadas este año". "Diez lecturas para saber de ciencia" que son, según el diario El Mundo las que siguen: Autobiografía (Charles Darwin, Laetoli; "la vida de Charles Darwin, contada por sí mismo, sin mutilaciones"); H2O. Una biografía del agua (Philip Ball, Turner; "la molécula del agua en todas sus manifestaciones, desde la química a su papel para la vida"); La cultura humana (Jesús Mosterín, Espasa; "un tratado que disecciona todas las facetas culturales de nuestro tiempo"); La inteligencia ecológica (Daniel Goleman, Kairos; "el autor del concepto de inteligencia emocional enseña ahora a respetar el entorno"); Por qué somos como somos (Eduardo Punset, Aguilar; "una obra en la que se da respuesta científica a una pregunta filosófica"); El hombre desnudo (Desmond Morris, Planeta; "olvidado durante décadas, Morris atribuye al macho humano ser el motor de la Civilización"); Astronáutica (Giles Sparrow, Akal; "una historia de la larga carrera humana para salir al espacio"); Física de lo imposible (Michio Kaku, Debate; "un accesible repaso a las últimas teorías del cosmos y a sus inagotables posibilidades futuras"); Historia de la Astronomía (Couper y Henbest, Paidós; "de las supersticiones del pasado a los últimos descubrimientos"); y Corazón y mente (Fuster y Rojas Marcos, Planeta-Espasa; "un manual informativo de gran utilidad para tener una vida más sana y feliz").
Pero en "El devenir de la Ciencia" queremos hacer una recomendación especial. La editorial Berenice acaba de publicar Experimento en autobiografía, de H. G. Wells, traducida por Antonio Rivero Taravillo, al que conocemos bien, quien suele resolver impecablemente los más complicados problemas de traducción literaria. Aunque el poeta y traductor nos dice que es una "obra de más de siete centenares de páginas, con cartas e ilustraciones y un Wells muy vívido en el testimonio de anécdotas pero espeso en la exposición de ideas", no nos cabe duda de que, tomada con paciencia, debe ser una lectura jugosa y de interés. Recordemos que el autor de La máquina del tiempo, El hombre invisible, La guerra de los mundos, Los primeros hombres en la Luna, y tantos otros títulos, estudió Ciencias Naturales en el Royal College of Science londinense y poseía la formación científica suficiente para abordar con acierto el nada fácil género de la ciencia-ficción, en el que fue pionero.
Y qué mejor colofón que esta cita de Wells: "La historia se está convirtiendo cada vez más en una carrera entre educación y catástrofe" (citado por Federico Mayor el 8 de febrero de 1990 y recogido en "Diccionario de citas científicas", de Alan L. Mackay, CSIC-Ed. de la Torre, Madrid, 1992).

lunes, 20 de abril de 2009

La vacuna antimalárica SPF-66 de Manuel Patarroyo: ¿Una inyección de esperanza?


El interés por el árbol de la quina y la quinina (el alcaloide febrífugo y antimalárico que la corteza del "árbol de las calenturas" posee como tesoro) me llevó al interés por la malaria, enfermedad contagiosa de la cual desconocía casi todo (el causante, el vector, los síntomas, el tratamiento, su incidencia en el mundo y el elevadísimo número de muertes que produce en nuestro planeta cada año).
En entradas anteriores de "El devenir de la Ciencia" incluía enlaces a vídeos sobre esta terrible enfermedad. No quiero dejar de recomendar aquí tres vídeos, "Sobre la malaria o paludismo", en los que se denuncia la gravedad del problema y se nos presenta la vacuna del colombiano Manuel E. Patarroyo (SPF-66) como una auténtica inyección de esperanza. El asunto de la vacuna contra la malaria ha generado polémicas, que no sabemos hasta qué punto son de carácter científico o simplemente económico.
Para ver los vídeos pínchese aquí: 1, 2 y 3.
[Imagen de cabecera: mapa en el que aparecen en naranja los países con riesgo de transmisión de la malaria; procedente de www.mex.ops-oms.org]

El mosquito Anopheles (enemigo público nº 1)

Parece que hubo algún problema en el enlace de la entrada anterior ("Malaria") al sorprendente vídeo de Disney sobre la prevención de la malaria, o lo que es lo mismo, la lucha sin cuartel contra los mosquitos Anopheles, transmisores o vectores de esta enfermedad contagiosa causada por cuatro especies de Plasmodium (protozoos parásitos). Se trataba de un corto realizado por Walt Disney durante la Segunda Guerra Mundial (en 1943), de excelente originalidad y calidad, titulado "The winged scourge", en el cual los siete enanitos son la particularísima brigada antimosquito. Es un vídeo muy didáctico e interesante. Para verlo pínchese aquí. No obstante, si no se efectúa el enlace correctamente puede buscarse en youtube tecleando "The winged scourge".

domingo, 19 de abril de 2009

Malaria


He tenido la suerte de poder realizar una escapada fugaz a Madrid para visitar las exposiciones sobre Mutis (en el Real Jardín Botánico) y sobre la malaria (en la Biblioteca Nacional), esa terrible enfermedad que causa estragos en las regiones tropicales menos favorecidas. Ambas son interesantísimas y, desde luego, no me han defraudado (la tortura del viaje en autobús ha valido la pena).
Recomiendo hoy en "El devenir de la ciencia" algunos vídeos en youtube sobre la malaria (o paludismo):
- "The winged scourge" (película de Disney).
- "Malaria" (en español).
[Imagen: de la exposición "Malaria", procedente de www.bne.es. Más información sobre la exposición en www.bne.es/esp/actividades/malaria.htm. La exposición puede visitarse en la Biblioteca Nacional hasta el 7 de junio de 2009]

miércoles, 15 de abril de 2009

La naturaleza en abril


Nos ha sorprendido gratísimamente el suplemento "Natura" del diario El Mundo, que no conocíamos (se publica el segundo martes de cada mes). Dicho suplemento posee el premio PANDA 2008, concedido por WWF, a la mejor publicación ambiental en prensa escrita.
En el número 35 (del martes 14 de abril de 2009), entre otros interesantes artículos y reportajes, podemos leer Cuando los aromas cantan, muy recomendable, de Joaquín Araújo, veterano estudioso, y defensor a ultranza (como no podía ser de otra manera) de la naturaleza y del medio ambiente. Tan infatigable divulgador concluye su artículo con estas poéticas palabras (propias de quien no sólo observa la naturaleza que le rodea sino que, al mismo tiempo, la ama y se emociona con ella, con una sensibilidad epidérmica que nace de las entrañas ):
"Este mes [abril] es como dos amantes abrazándose por primera vez. Abre el apetito hacia lo mejor. ¿Cómo no calificar así a estas avalanchas de colores, trinos, chubascos, perfumes, deseos y estrenos? ¡Hasta el cielo está en celo!"
Urge pues dejar el teclado y marchar a la verde y florida dehesa ... (o al urbano parque).
[Joaquín Araújo, www.joaquinaraujo.com, además de autor de numerosos libros y artículos, es colaborador habitual del galardonado programa radiofónico "No es un día cualquiera", de RNE1 (www.noes.rne.es), donde tenemos la suerte de escucharle los domingos algo después de las diez de la mañana, mientras saboreamos un buen café con una tostada suavemente regada con zumo de oliva; ¿no es mala elección, verdad?
El índice del suplemento "Natura" lo hallamos en Internet, así como el artículo completo de Araújo al que hemos hecho mención]

domingo, 12 de abril de 2009

El gen centenario


(Foto: W. Johannsen en una conferencia; Biblioteca Real de Copenhague. Fuente: www.wjc.ku.dk)
En Elemente der exacten Erblichkeitslehre (1909), "Elementos de la teoría científica de la herencia", del botánico danés Wilhelm Ludvig Johannsen (1857 - 1927), se introdujo por primera vez el término "gen", hace pues cien años. También allí hacía Johannsen la distinción (aunque posteriormente fue necesario modificar su definición), esencial, entre genotipo y fenotipo (material genético particular de un organismo o su conjunto de genes el primero; manifestación de sus características el segundo).
En 1909 Johannsen propuso el término gen, como unidad hereditaria de los seres vivos, en sustitución de "pangene" (de Hugo de Vries). Afirmaba Johannsen que el nuevo término que proponía estaba completamente libre de toda hipótesis.
Según nos explica Robert Olby, de la universidad de Leeds, la definición de gen de Johannsen sirvió de base para la distinción entre genotipo y fenotipo pero, sin embargo, carecía de base material y "realmente, su pensamiento estaba más próximo a Aristóteles (384 - 322 a.C.) que al materialismo moderno, por su concepción de los genes como elementos de la potencialidad del organismo" (Diccionario de historia de la ciencia, p. 263; Bynum, Browne y Porter; Ed. Herder, Barcelona, 1986).
Poco después, los trabajos de Morgan y otros genetistas pondrían de manifiesto el carácter material de los genes, al identificarlos como segmentos de cromosomas; el gen dejaba de ser por tanto una mera unidad abstracta.
[Algunos artículos relacionados de interés en Internet:

miércoles, 8 de abril de 2009

Dos exposiciones imprescindibles en Madrid


(Imagen: ciclo vital del Plasmodium vivax, uno de los causantes de la malaria en humanos; procedente de http://iescarin.educa.aragon.es)
(Imagen: lámina de una Cinchona, cuya corteza, la quina, fue utilizada durante siglos como eficaz febrífugo y antimalárico; procedente de www.uv.es/IHCD/)
Pueden visitarse en Madrid dos exposiciones de indiscutible interés para los amantes de la ciencia y de la historia: "Malaria", en la Biblioteca Nacional de España (hasta el 7 de junio de 2009), y "Mutis al natural. Ciencia y arte en el Nuevo Reino de Granada", en el Real Jardín Botánico de Madrid (hasta el 24 de mayo de 2009). Ambas exposiciones guardan íntima relación, pues no olvidemos que el gran sabio naturalista hispano-colombiano dedicó buena parte de su tiempo al estudio de las diferentes especies del género Cinchona, dado su extraordinario valor como remedio contra la temida malaria.
La exposición "Malaria" consta de las secciones: "Fiebres intermitentes"; "La quinina"; "Descubrimiento del parásito y el vector"; "Estrategias de lucha"; y "Las campañas antipalúdicas españolas". Más información en Internet.
En la exposición "Mutis al natural" se exhiben 131 piezas (españolas y colombianas), que incluyen láminas, objetos y documentos originales, y que se organizan en diez secciones temáticas: "Mutis y la Ilustración gaditana (1732 - 1757)"; "Mutis y la Ilustración madrileña (1757 - 1760)";"Por la ruta de las Indias en busca de Madrid (1760 - 1770)"; "El naturalista sacerdote-empresario-minero (1770 - 1783)"; "Sebastián José López Ruiz y su comisión en Santafé de Bogotá (1778 - 1783)"; "La Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada de José Celestino Mutis (1783 - 1790)"; "La etapa de Mutis en Santafé y sus últimos años (1791 - 1808)"; "El legado de Mutis (1778 - 1783)"; "El tesoro artístico de la Expedición Botánica"; y "Pintores para el Reino". Más información en Internet.

martes, 7 de abril de 2009

Consejos de San Isidoro a un maestro


"Aprende lo que desconoces, no vengas a ser inútil doctor; sé primero alumno, después doctor; consigue el nombre de maestro cultivando las disciplinas; el bien que oyeres, apréndelo; el bien que aprendieres, enséñalo; no abandones el esfuerzo de aprender y de enseñar. La ciencia que por el oído percibes derrámala por la boca. Agranda en ti aún más la sabiduría compartiéndola con otros; sea tanto más abundante la doctrina, cuanto más participada. La sabiduría se engrandece esparciéndola, disminuye reservándose; la ciencia se hace más patente al darse y cuanto más se extiende más abunda".
Magníficos consejos de San Isidoro de Sevilla (c. 560 - 636). De Sinonimorum, lib. II.
[Imagen: modelo de escultura de San Isidoro, elaborada en yeso en 1891; Biblioteca Nacional de España; autor: José de Alcoverro (1835 - 1908). Imagen procedente de www.bne.es]

domingo, 5 de abril de 2009

Es Semana Santa


Es Semana Santa en Sevilla. Y el paso del Cristo de la Fundación (Hermandad de Los Negritos) aguarda, en la capilla de Los Ángeles, a que lleguen las tres de la tarde del Jueves Santo, cuando se abran las puertas de la iglesia de la calle Recaredo. Esperamos, con cierto nerviosismo, tan señalado momento.
(Vídeo del Stmo. Cristo de la Fundación)
[Imagen del cristo, muerto en la cruz, que tallara Andrés de Ocampo en 1622, procedente de www.elnazareno.info, escoltado por los cuatro inconfundibles faroles de caoba]

miércoles, 1 de abril de 2009

Las sondas lunares Lunik (50 aniversario)


(Imagen: Sputnik, el primer satélite artificial; procedente de www.etsu.edu)

El 4 de octubre de 1957 se puso en órbita alrededor de la Tierra el primer satélite artificial: el Sputnik 1; una esfera, con cuatro antenas emisoras, de 58 cm de diámetro y 86,3 kg de masa, que describía órbitas alrededor de nuestro planeta a una altura de 900 km. Pero no fueron los norteamericanos quienes lograron el hito, sino los soviéticos, que tomaron ventaja (tras la segunda guerra mundial los Estados Unidos y la Unión Soviética se plantearon la posibilidad de colocar un satélite en órbita, y se pusieron a ello). Así, con la puesta en órbita del Sputnik 1 (que en la lengua de Lomonosov significa precisamente satélite) se inicia la carrera espacial, con una fortísima competencia entre las dos potencias.
Mi padre (Fernando Rivero Garrayo), en las Memorias que escribió cuando ya estaba enfermo, hace referencia al magno acontecimiento que, dada su curiosidad intelectual, debió seguir por prensa con el mayor interés:
"En el año 1957 ocurrieron dos hechos, que no me afectaron en absoluto, pero sí tuvieron su relativa importancia. Uno es el lanzamiento el 4 de octubre del primer satélite artificial, el "Sputnik" de los rusos. Fue una verdadera sorpresa para todos, pues nadie esperaba esto. Recuerdo que esas vacaciones de Navidad [mi padre estaba entonces destinado como profesor en Melilla] la pasamos en Madrid, adonde recientemente se había trasladado mi padre para que mi hermano Enrique ingresara en la Escuela de Ingenieros de Telecomunicación, y vimos, o creímos ver, un puntillo luminoso que, según había anunciado la prensa, era el famoso Sputnik; éste fue el comienzo de la era espacial y la pugna técnica en ésta de Rusia y los Estados Unidos. El otro suceso fue la guerra de Ifni, colonia española en el occidente africano, contra los marroquíes, que duró pocos meses, pero que afectó a la población española en pequeño grado, pero algo más en Melilla, por la cercanía de la frontera marroquí".
Los norteamericanos sienten herido su orgullo y se proponen responder a los soviéticos rápidamente. Así, el 6 de diciembre de 1957 es la fecha finalmente señalada para el lanzamiento del satélite artificial de los Estados Unidos; se trata de un artefacto de 16 cm de diámetro que no llevaba ningún instrumento. Pero, acaso por la precipitación en culminar el proyecto, el intento es un desastre: dos segundos después del despegue, el cohete que lo debía transportar al espacio explota.
Antes, el 3 de noviembre, la Unión Soviética volvió a dar un mazazo a los norteamericanos al poner en órbita el Sputnik 2, satélite que llevaba un viajero muy especial, la perra más famosa de la historia, Laika, el primer ser vivo puesto en el espacio.
Los Estados Unidos, no obstante, consiguen dar réplica a los soviéticos en 1958. El año comienza con la puesta en órbita del primer satélite norteamericano, el Explorer 1, que permite descubrir los cinturones de radiación de Van Allen. Tras dos lanzamientos fallidos de satélites, se logran poner en órbita el Explorer 3 y el Vanguard 1 en el mes de marzo. Este último es el primero que utiliza baterías solares para obtener la energía eléctrica necesaria para el satélite. La investigación aeroespacial norteamericana sigue cosechando éxitos en 1958 al lanzar la sonda Pioneer 1, que logra alejarse de la Tierra casi 114.000 km (11 de octubre), una tercera parte de la distancia que nos separa de la Luna. Por si ello fuera poco, el año concluye con la puesta en funcionamiento del primer satélite de telecomunicaciones, el SCORE, que en la noche de Navidad transmite un mensaje del presidente Eisenhower. Es fácilmente imaginable el golpe de efecto propagandístico que esto debió suponer.
En 1959, hace 50 años, la atención iba a estar puesta en la Luna, y los protagonistas volvían a ser los soviéticos, que no querían perder terreno e ir siguiendo la estela dejada por sus rivales americanos. Se trataba de anticiparse y "dar más fuerte".
De esta manera, comienzan a lanzarse las sondas Lunik (desarrolladas por el científico S. Koroliov) con el objetivo puesto en nuestro satélite natural, la argéntea Luna. El 2 de enero es lanzada la primera sonda lunar de la serie, Lunik 1. Por vez primera se logra superar la velocidad de escape (11,26 km/s, necesaria para escapar de la atracción gravitatoria terrestre). Sin embargo, se apartó bastante de la Luna, pasando a una distancia de 5600 km y a una velocidad muy elevada, de manera que cayó bajo la acción del poderoso campo gravitatorio del Sol y comenzó a orbitar alrededor del astro rey, nuestra estrella. Así, hace medio siglo, Lunik 1 pasó de ser la primera sonda lunar a convertirse en el primer "asteroide artificial".


(Imagen: sello ruso de la sonda lunar Lunik 3; procedente de www.stamprussia.com)

Mas los soviéticos no cesaron en su empeño, se jugaban mucho en su carrera espacial con la otra potencia mundial. El 12 de septiembre de 1959 es lanzado Lunik 2 que sí logra alcanzar su objetivo, la Luna, tras un viaje por el espacio de 34 horas; es la primera vez que un objeto construido por el hombre alcanza otro astro.
Los singulares acontecimientos, lejos de colmar la satisfacción de los científicos y políticos soviéticos, prosiguen casi sin solución de continuidad, uno tras otro, marcando hitos. Memorable es también el lanzamiento de la sonda Lunik 3, enviada a nuestro satélite el 4 de octubre de ese magnífico 1959 (justamente un par de años después de la puesta en órbita del primer satélite artificial, el mencionado Sputnik 1). ¿Cuál fue en esta ocasión la hazaña científica alcanzada? Pues ni más ni menos que la toma de la primera fotografía de la cara oculta de la Luna (para desgracia de los más románticos). Lunik 3 voló alrededor de la Luna tomando fotos durante cuarenta minutos desde unos 65.000 km de distancia de la superficie de nuestro satélite. Las fotografías, aunque borrosas, pudieron mostrar cómo la hasta entonces misteriosa cara oculta de la Luna tenía abundantes cráteres, como el hemisferio visible desde la Tierra, pero carecía de los mares tan característicos de la otra cara.
No terminó aquí tampoco la serie de las sondas Lunik, pues la última fue Lunik 24, que alunizó el 18 de agosto de 1976 (quien escribe era un niño de diez años) en un punto de la superficie lunar de coordenadas 12,25 ºN y 62,20 ºE. Trajo del suelo lunar 170 gramos de aquella tierra.
Esperamos que este granito de arena que aportamos hoy en "El devenir de la Ciencia" al Año Internacional de la Astronomía haya interesado al lector.

sábado, 28 de marzo de 2009

Boltzmann y Darwin (la teoría de la evolución desde la Física)


(Medalla dedicada a Boltzmann; procedente de http://proj1.sinica.edu.tw)
Mucho se está hablando y escribiendo en este 2009 sobre Charles R. Darwin y su teoría de la evolución de las especies mediante la selección natural (justamente, pues es una de esas teorías que no sólo han tenido enorme influencia en la ciencia, sino también en la filosofía y en la concepción que del mundo y de nosotros mismos tenemos). En el suplemento "El Cultural" del diario El Mundo, 6-12 de febrero de 2009, pudimos leer varios artículos interesantes sobre el tema: "Darwin contra el diseño inteligente" (Francisco J. Ayala), "Selección natural" (Antonio García-Bellido), "Los principios de la belleza" (Juan Luis Arsuaga) y "Una mirada desde la Física". Este último nos llamó poderosamente la atención por su originalidad; llevaba la firma del prestigioso catedrático de Física de la Universidad Complutense de Madrid, Antonio Fernández-Rañada. Afirma el eminente físico que el descubrimiento esencial de Darwin es la unidad de la vida, que se manifiesta en una evolución temporal irreversible que no admite marcha atrás. Según Fernández-Rañada, las nociones biológicas de unidad e irreversibilidad son correlativas a las de unificación y flecha del tiempo de la Física.
Así, respecto de Boltzmann y la irreversibilidad ligada a la flecha del tiempo nos dice:
"El austriaco Ludwig Boltzmann, otro gigante del pensamiento y gran admirador de Darwin, se propuso como objetivo de su vida científica demostrar que, a pesar de la reversibilidad matemática de las ecuaciones de la teoría newtoniana, el mundo es férrea y obligatoriamente irreversible, resolviendo así una extraña paradoja de la física clásica. Lo logró interpretando en términos probabilistas la entropía, concepto difícil y sutil que viene a dar una medida del desorden de un sistema o de la incertidumbre que se tiene sobre los detalles de su estado. Consiguió probar que es altísimamente improbable que un proceso complejo llegue a dar marcha atrás, por ejemplo que un vaso que se rompe al caer vuelva a recomponerse, al juntarse de nuevo y espontáneamente sus añicos.
Pero Boltzmann quería conseguir un resultado más fuerte aún, probar que la irreversibilidad del mundo es absoluta sin dejar esa estrechísima rendija por la que pudiese colarse la reversibilidad a caballo de las probabilidades. Por eso sintió lo que Prigogine llama "el drama de Boltzmann", la convicción de su fracaso al no haber podido realizar del todo en física lo que Darwin había conseguido en biología. Elló contribuyó a empujarle al suicidio durante una depresión en 1906. Sin embargo, su descubrimiento es una de las ideas más importantes de la física, pues la probabilidad de que un proceso dé marcha atrás invirtiendo la flecha del tiempo es tan pequeña que puede despreciarse en la práctica".
A Boltzmann, grandísimo hombre de ciencias que tuvo que luchar contra el positivismo radical decimonónico (Mach y Ostwald, principalmente), lo considero el primer físico del siglo XX, a pesar de que apenas vivió el amanecer de la nueva física, sin llegar a ver cómo sus ideas científicas eran confirmadas por la experiencia.

miércoles, 25 de marzo de 2009

Dos siglos de ciencia española ... en unas líneas (por Pedro Laín Entralgo)


(En la fotografía Laín Entralgo se encuentra entre Dionisio Ridruejo y Gonzalo Torrente Ballester, con gafas oscuras; Madrid, 1973; foto de Muller, procedente de www.clubcultura.com)
Pedro Laín Entralgo (1908 - 2001), paradigma de médico humanista, historiador de la Medicina, académico (de la Real Academia Española, de la Real Academia Nacional de Medicina y de la Real Academia de la Historia) y escritor (Historia universal de la medicina; El médico y el enfermo; Alma, cuerpo, persona; España como problema; etc.), es autoridad en la materia como para sintetizar, magistralmente, lo que a la mayoría nos resultaría tarea casi imposible: las vicisitudes de dos siglos de investigación científica en España (luces y sombras que tenemos la obligación de conocer).
En el artículo "Una Mutisia en Cádiz" (diario El País, 21 de diciembre de 1988) traza, en unas pinceladas, su visión de nuestra ciencia en los siglos XVIII y XIX:
"Si se me pusiese en el trance de mencionar los españoles que, como hombres de ciencia, más y mejor parte tuvieron en la cultura de nuestro siglo XVIII, ésta sería mi propuesta: los hermanos Elhuyar, Andrés del Río, Mutis, Jorge Juan y Antonio de Ulloa; todos ellos, no por azar, españoles de España y América, y todos, unos más, otros menos, dignos de figurar en la historia universal de sus respectivas disciplinas. Se pregunta uno: sin el fracaso de nuestra incipiente Ilustración y sin la serie de guerras civiles que trajo consigo la Guerra de la Independencia ¿hubiesen logrado España e Hispanoamérica en el siglo XIX un nivel intelectual y científico equiparable al de los países occidentales de Europa?
[...]
Mutis murió en 1808, cuando la empresa de la Ilustración española, decadente desde la muerte de Carlos III, pronto iba a extinguirse por completo. Malo, muy malo fue para nuestra ciencia el tránsito del siglo XVIII al XIX. Con Cajal, Bolívar, Menéndez Pelayo, Torres Quevedo, Menéndez Pidal y Asín Palacios, bastante mejor iba a ser, después de tantos años de miseria científica, el orto del siglo XX".
Y es que España caminaba hacia su "Edad de plata" de la cultura.
(¿Cuáles son las dignísimas excepciones en esos largos años de miseria científica decimonónica en nuestro país y en Hispanoamérica?)

miércoles, 18 de marzo de 2009

"Radiociencia"


Cada vez estamos más inmersos en la sociedad de la imagen, en detrimento de la información escrita y, también, de la radiofónica (¿nos equivocamos?). Tal vez Internet conjugue, no siempre acertadamente, la palabra (hablada y escrita) con la imagen.
La radio debe tenerse muy presente como medio de entretenimiento y de información (y si se sabe buscar, también de formación). En "El devenir de la Ciencia" queremos destacar la excelente labor desarrollada en Radio Nacional de España (RNE). Encontramos en ella buenos e interesantes programas de divulgación científica como "A hombros de gigantes" (RNE5, los viernes de 22.00 a 23.00) y "Reserva natural" (RNE5, los jueves de 23.00 a 24.00). No podemos olvidar tampoco al premiado "No es un día cualquiera" (RNE1, los sábados y domingos de 8.00 a 13.00), dirigido impecablemente por Pepa Fernández y que, aunque no es propiamente de divulgación científica, sí intervienen colaboradores que tratan aspectos científicos (naturaleza, meteorología y ciencia en general), entremezclados con una abundante dosis de entretenimiento cultural (por ejemplo, las colaboraciones inigualables de don Pancracio Celdrán, sabia y entrañable criatura).
Asimismo podemos escuchar en RNE5 un buen número de pequeños espacios divulgativos: "A su salud"; "Alimento y salud"; "Animales y medio ambiente"; "Ciencia al cubo"; "Ciencia y alimentación"; "Cienciópolis"; "Entre probetas" y otros.
Y si se quiere ya no es preciso escuchar los programas deseados en la radio a su hora de emisión, sino que lo podemos hacer, cuando y cuanto queramos, en Internet: www.rtve.es/radio/. Basta con encender nuestro ordenador y seleccionar en la página web correspondiente el programa que nos interese.
(¿Qué programas radiofónicos de divulgación científica conoces? Agradeceremos vuestras respuestas.)