lunes, 28 de noviembre de 2011

Un método peligroso y una película necesaria


Es siempre una magnífica noticia encontrar en la cartelera de nuestros cines más comerciales una película sobre las vicisitudes y experiencias, vitales e intelectuales, de hombres y mujeres de ciencia que desempeñaron un papel notable en el devenir del conocimiento. Y si el filme es de la calidad de Un método peligroso (David Cronenberg, 2011)sin duda estamos de enhorabuena. La película narra las relaciones (no siempre profesionales) entre Sigmund Freud (padre del psicoanálisis), Carl Jung (discípulo de Freud, con quien discrepó, alejándose de sus tesis) y la joven paciente rusa de origen judío Sabina Spielrein (que se hizo amante de Jung, el cual  no pudo evitar sobrepasar el umbral deontológico del médico y se deja llevar por sus pasiones,  llevando la relación con la paciente al nivel de lo más íntimo, el sexo, no sin conflictos internos), la cual, una vez superada su histeria con el tratamiento psicoanalítico de Jung, llegó a ser una psiquiatra y psicoanalista de relieve, influyendo en Jung (concepto de arquetipo) y en el mismísimo Freud (pulsión de muerte). Todo ello en el apasionante contexto del corazón de la Europa de comienzos del siglo XX, antes del inicio de la I Guerra Mundial. Los diálogos y la relación epistolar entre los protagonistas constituyen la columna vertebral de la película de Cronenberg (se nota que es una adaptación, bien realizada, de una obra de teatro). El filme no resulta redondo, es imperfecto pero interesante y sugerente y, a poco que se tenga una pizca de curiosidad histórica e intelectual, motivará al espectador a indagar más en la historia del psicoanálisis, sus controversias, y en la biografía de tan interesantes personajes.

[En primer plano, sentados, Sigmund Freud (en la esquina inferior izquierda de la foto) y Carl Jung (en la esquina inferior derecha; 1909;  imagen procedente de 

Queda claro en la película cómo Jung se fue apartando de las ideas de su mentor, Sigmund Freud, pues discrepaba de la importancia que daba el padre del psicoanálisis a la sexualidad. Asimismo vemos cómo maestro y discípulo difieren en sus planteamientos y discuten sobre ellos; los de Freud más cimentados en lo empírico,  se muestra más positivista (aunque pródigo en especulaciones), y los de Jung con influencias místicas, que nada gustan al primero. Una de las escenas más interesantes de la película (Un método peligroso)  es cuando vemos a Jung, cronómetro en mano y asistido por su joven y atractiva paciente Sabina Spielrein,  poniendo en práctica en el hospital psiquiatríco de Zurich donde tenía su consulta su método de la libre asociación de ideas, prueba que consiste en anotar la respuesta espontánea del paciente (en este caso su propia mujer) a una batería de preguntas en forma de palabras cuidadosamente seleccionadas, con la finalidad de bucear en el inconsciente del paciente y determinar así la posible causa del comportamineto patológico o anómalo del examinado. 




Lo cierto es que estamos deseosos de buenas, aunque no lleguen a obras maestras, películas sobre personajes históricos de interesantes biografías, particularmente de hombres y mujeres de ciencia, tan olvidados por los directores de cine. No obstante encontramos algunos ejemplos de filmes de interés sobre científicos ilustres, como, por ejemplo: Giordano Bruno (Giuliano Montaldo, 1973); Galileo (Liliana Cavani, 1969); Galileo (Joseph Losey, 1974); Mikhailo Lomonosov (Aleksandr Proshkin, 1984; ¿quién se ha acordado del "gigante ruso", el genial Lomonósov, en el 300 aniversario de su nacimiento, precisamente en este año de intercambio cultural entre Rusia y España? ); La tragedia de Louis Pasteur (William Dieterle, 1936); Madame Curie (Mervyn LeRoy, 1943); Casas de fuego (Juan Bautista Stagnaro, 1995; sobre el médico argentino Salvador Mazza y el mal de Chagas); I ragazzi di via Panisperna (Gianni Amelio, 1989, sobre Enrico Fermi y su grupo de jóvenes investigadores, entre los que se encontraba el malogrado físico Ettore Majorana, de tan misteriosa historia); o Una mente maravillosa (Ron Howard, 2001; sobre el matemático norteamericano John Forbes Nash).
Alguna película española nos encontramos sobre el asunto, como la valiente apuesta de Alejandro Amenábar, Ágora (2009), en la que la heroína es la filósofa, matemática y astrónoma Hipatia de Alejandría. Y algunas series meritorias de TVE, como Ramón y Cajal (José María Forqué) , y Severo Ochoa: La conquista de un Nobel (Sergio Cabrera). Cuánto nos gustaría, sin embargo, que los cineastas españoles e hispanoamericanos se interesaran más por nuestros científicos, algunos de ellos de biografía apasionante. ¿Quién hará una buena película sobre  Miguel Servet, José Celestino Mutis o Antonio de Ulloa (por citar una brillante terna)?


ENLACES DE INTERÉS SOBRE LA PELÍCULA "UN MÉTODO PELIGROSO":

- http://www.elmundo.es/elmundo/2011/11/27/cultura/1322426019.html

- http://www.elcultural.es/version_papel/CINE/30137/Freud_versus_Jung

4 comentarios:

oficina virtual dijo...

viendo el traile me parace una muy buena pelicula, la buscaré para verla completa.

mariachis a domicilio dijo...

No he visto la pelicula, pero con la informacion más el trailer, me dieron ganas de verla.

cuartomenoscuatro dijo...

No se me puede pasar esta película, la vi anunciada en televisión y me llamó la atención al momento por tratarse de la historia de Sigmund Freud..

Por cierto, fantástica película la de Una mente maravillosa, Russell Crowe hace un papelón y su caracterización es inmejorable.

Gran entrada profesor, un saludo.

Bernardo Rivero dijo...

Gracias por vuestros comentarios, especialmente a Cuartomenoscuatro (pues me encanta que la gente joven se interese por estos temas históricos y científicos).

SALUDOS.