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jueves, 9 de febrero de 2012

Este mundo

Dice el poeta:

"El mundo es una errata. El problema es que han despedido al corrector".
   
El profesor, poeta también, contesta:

"El problema, Don Antonio, es cuando el mundo no es tanto una errata, sino falta de ortografía".



Y sin embargo, Leibniz (1646 - 1716), el sesudo y polifacético alemán nómada, filósofo de las mónadas, inventor  (de forma independiente a Newton, y con las conocidas polémicas) del cálculo diferencial e integral, amén de artefactos como una máquina de calcular mecánica o un dispositivo eólico para drenar minas, ebrio de optimismo teológico, pensaba que vivimos en el mejor de los mundos posibles. Dios creó, según Leibniz, el mejor mundo entre una infinidad de posibilidades. Y además se empeñó en conciliar razón y fe.

[Máquina de calcular de Leibniz. Fuente]

No pocos pensarán que esta idea de Leibniz es una memez, acordándose de guerras, enfermedades, injusticias, consumismo, deterioro del medio ambiente, crisis económicas y de valores, y demás lacras de nuestro tiempo. Tír na nÓg, la legendaria tierra gaélica de la eterna juventud, donde no se conocían ni la enfermedad ni la muerte, sólo tenía existencia en la mente hirviente de los antiguos celtas.



Al menos (y no es poco) tenemos la música. Y la ciencia, el arte, la literatura...

jueves, 22 de diciembre de 2011

Feliz Navidad, amigos

Feliz Navidad, amigos de "El devenir de la ciencia", y mis mejores deseos para todos en el inminente 2012. Tranquilos, que no se acaba el mundo. Salud y paz de espíritu para todos, seguidores de este modesto blog de divulgación y de encuentro entre la ciencia y el resto de las expresiones culturales. Aprovechemos la crisis para hacer todo lo posible en cambiar un poco nuestro mundo, en el que hay tantas cosas que no nos gustan y que, ahora, hemos visto con total nitidez. La crisis nos brinda una oportunidad de cambio, que debe empezar por nosotros mismos, ¿vamos a desaprovecharla?





martes, 8 de noviembre de 2011

Rubalcaba, Rajoy y el Gran Colisionador de Hadrones

 Ahí andan Rubalcaba y Rajoy tirándose los trastos a la cabeza, en un empobrecido debate a dos que poco nos aporta. Ya me lo esperaba. Es triste y deprimente que España haya caído en la trampa del bipartidismo, pendularmente pasamos de los unos a los otros y parece que no avanzamos o, como ahora, caemos en la fosa de una grave crisis cuyas consecuencias marcarán nuestro futuro. Eso sí, mañana los telediarios darán buena cuenta de este debate bipolar y mediocre, y TVE destacará los récords de audiencia y los millones de españoles que siguieron el debate. Debate encorsetado y estéril (¿encuentro dialéctico apasionante?), mero entretenimiento televisivo y alimento de tertulias políticas.


Apago mi receptor de radio, donde oía a los dos candidatos, y elijo la mucho más provechosa opción de escuchar el podcast de la última emisión del magnífico programa de divulgación científica "A hombros de gigantes", de RNE5, tan bien llevado por Manuel Seara. Entre otros asuntos de interés se hace un balance de las investigaciones realizadas en el Gran Colisionador de Hadrones (LHC). He aquí la sinopsis:


El LHC ha superado con creces los objetivos previstos para este año y ha proporcionado ingente información que ha permitido circunscribir el espacio donde se esconde el Bosón de Higgs y las partículas supersimétricas. De esta máquina extraordinaria y sus resultados hemos hablado con Antonio Pich, coordinador del Centro Nacional de Física de Partículas, Astropartículas y Nuclear (CPAN). En nuestra sección dedicada al CSIC hemos entrevistado a Pascual Sanz, director del Instituto de Biomedicina de Valencia. El doctor Pedro Gargantilla nos habla del envenenamiento en Irak por mercurio. Resumimos las noticias científicas más destacadas de la semana. José Antonio López Guerrero nos habla de la Semana de la Ciencia que se celebra del 7 al 20 de noviembre, con entrevista a Emilio José García Caro, del Instituto de Astrofísica de Andalucía. Verónica Fuentes, de SINC, nos informa del estudio del ¿zoo de galaxias? con Google Maps y miles de voluntarios; y de las propuestas electorales sobre ciencia de los distintos partidos, presentadas en un debate celebrado en el CSIC promovido por la Confederación de Sociedades Científicas de España (COSCE). Nuria Martínez Medina firma la biografía de James Parkinson, y José Ignacio Pardo de Santayana nos habla de los mamíferos carnívoros que viven a nuestro alrededor sin que nos demos cuenta de su existencia.

Para escuchar el podcast pínchese aquí.

También en "El devenir de la ciencia" sobre el LHC:

- ¿Para qué el LHC? (I).
- ¿Para qué el LHC? (II).


  [Trabajador en el túnel del LHC; imagen procedente de:

domingo, 19 de junio de 2011

Aproximarse a la ciencia

La experimentación y el enfoque histórico (con sus anécdotas y curiosidades) son, creo, las dos formas más amenas y eficaces de aproximarse al conocimiento científico. Después, posiblemente, no nos falten ganas de bucear en los mares de la ciencia.

sábado, 1 de enero de 2011

Feliz 2011 y que no decaiga la cultura





En 2011 comienza una década que posiblemente, a pesar de las crisis (económica y de valores, ambas muy relacionadas, si no es que son lo mismo), nos depare importantes sorpresas científicas, y culturales. Deseo a todos los amigos de "El devenir de la ciencia" (y a los lectores casuales) un feliz 2011 (es decir, con numerosos momentos felices y de paz interior) y que soplen vientos favorables en esta década que ya ha comenzado.

Os dejo las campanadas, singularísimas, de la 2 (la segunda cadena de TVE, ese oasis cultural televisivo) y los recuerdos de gente tan interesante como Eduard Punset o Juan Carlos Ortega, entre otros.

http://www.rtve.es/television/campanadas-la2/

PS: Muy interesante el artículo (y los comentarios de los seguidores del blog "La ciencia es la única noticia", del diario Público) del escritor y matemático Carlo Frabetti, 2011, en el que se nos habla de los números primos, esos (sólo divisibles por sí mismos y la unidad) que siempre suscitan nuestro interés y curiosidad. Y es que el año que comenzamos es primo.

lunes, 20 de septiembre de 2010

José Antonio Labordeta, gracias

[Imagen procedente de http://blogs.rtve.es/]

Mil gracias Labordeta por tu música, tu trabajo y tu honestidad.

Como modesto homenaje dejo aquí una canción, "A veces me pregunto", del polifacético José Antonio Labordeta en la que reflexiona, con una mezcla de amargura y de humor, sobre su labor como profesor (en su caso de Historia) de instituto:




lunes, 30 de agosto de 2010

De Irlanda


Inolvidable experiencia la de mi viaje por Irlanda este verano. Para disfrutar de un puñado de bellas fotos y preciosas canciones pínchese aquí.

viernes, 8 de enero de 2010

El individuo y la especie



(eldiariodelinmigrante)]

Para la naturaleza el individuo es algo insignificante, irrelevante, mero eslabón de su largo y ramificado linaje. Para nosotros, en cambio, un congénere, un individuo de nuestra misma especie, es todo un universo.

jueves, 10 de diciembre de 2009

Enseñar ciencias



La enseñanza de las ciencias es algo muy serio; por eso debemos procurar que no falte nunca el humor en clase.

[Imagen: Portada del libro Si Galileo levantara la cabeza. El enigma del botijo y otras investigaciones curiosas y extravagantes perpetradas en nombre de la ciencia; Ed. Robinbook-Ciencia Ma Non Troppo, 2004, de ÓSCAR GIMÉNEZ. Buen ejemplo de cómo tratar ciertos aspectos de la ciencia con gran dosis de humor, tan necesario siempre]

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Jugando a los dados

"Dios no juega a los dados" (Einstein); los niños sí. ¿Acaso no es este mundo un juego de niños? Un juego con unas cuantas reglas elementales, pero con resultados, en definitiva, (in)determinados por el azar.
(¡Vaya! ¿Tendré fiebre?)



["Niños jugando a los dados", pintura de Bartolomé Esteban Murillo]


(Más frases de Albert Einstein aquí)

viernes, 25 de septiembre de 2009

Triste historia, triste canción

[Trabajador inmigrante del ferrocarril en Pensilvania, Estados Unidos;
imagen procedente de http://www.hsp.org/]
Os dejo hoy una canción de Christy Moore sobre una triste historia acontecida durante la Revolución Industrial en territorios norteamericanos, que tiene por protagonistas a los obreros irlandeses del ferrocarril.
Para reflexionar.

martes, 1 de septiembre de 2009

Mis pilares políticos para España

Uno, que poco o nada entiende de política, tras una de esas charlas nocturnas de paseo marítimo, llegó a la conclusión de la necesidad de definir unos cuantos pilares básicos para una política en España. Esos pilares fundamentales, los míos (que cada uno tendrá los suyos), podrían ser estos:
1. Justicia social. Apoyo a los sectores más desfavorecidos y a las familias.
2. Fuerte impulso educativo y cultural.
3. Reconocimiento de la pluralidad dentro de la unidad nacional.
4. Europeísmo. Incremento de las relaciones con Portugal e Iberoamérica.
5. Protección del medio ambiente.
6. Política energética valiente. Fomento del ahorro, reducción progresiva del uso de combustibles fósiles, investigación y desarrollo de energías renovables sin descartar el uso racional y cuidadoso de la energía nuclear de fisión (hasta que la fusión esté disponible).
7. Apoyo institucional decidido a la investigación sin olvidarse de la ciencia básica.
8. Incremento de la ayuda para el desarrollo a los países del llamado Tercer Mundo.
9. Mayor control de la banca por parte del Estado.
10. Atención prioritaria a la calidad de los servicios públicos.
El orden no es necesariamente jerárquico.

sábado, 25 de abril de 2009

Pío Baroja, hoy, y siempre

Casualmente, hoy, buscando unos documentos, me he topado con la carta que envié a La aventura de la Historia en 2006, y que amablemente publicó la revista, con motivo del 50º aniversario de la muerte del inolvidable novelista vasco, Pío Baroja. Quiero compartir ahora con los lectores y amigos de "El devenir de la Ciencia" un párrafo de aquella carta de gratos recuerdos. Siempre he admirado a Pío Baroja, aquel médico que decidió muy tempranamente abandonar la profesión para escribir.
"Hoy he recordado todas aquellas horas que disfruté leyendo en mi juventud a Baroja. Quizás, gracias a él, germinó en mí la semilla de la lectura. De la novela, pero también de la filosofía (huella imborrable me dejó El árbol de la ciencia). Pío Baroja siempre tuvo inclinación y curiosidad por los asuntos filosóficos (lector de Kant, Nietzsche, debelador de filosofías, y de Schopenhauer, quien tenía para él "el atractivo de ser un consejero chusco y divertido", entre otros) y científicos. La formación científica de Baroja se ve reflejada en sus obras y eso me gustaba sobremanera (Paradox, rey, el simpático cuento La vida de los átomos, ...). Cuando en estos años de juventud me acercaba a una librería para adquirir algún ejemplar con el que hacer más llevadero el largo estío, finalmente siempre elegía una obra de Baroja".
Filosofía, ciencia, aventura, rebeldía. Magníficos ingredientes.
"No sé claramente lo que es ser nihilista. Supongo que será, principalmente, ser escéptico. Yo no lo soy. Creo en el trabajo del hombre, creo en el valor de la ciencia y de la razón, creo también en la verdad de la literatura y del arte, naturalmente relativa y humana", denunció en cierta ocasión.
[Foto: Pío Baroja; procedente de www.ucm.es)]

domingo, 5 de abril de 2009

Es Semana Santa


Es Semana Santa en Sevilla. Y el paso del Cristo de la Fundación (Hermandad de Los Negritos) aguarda, en la capilla de Los Ángeles, a que lleguen las tres de la tarde del Jueves Santo, cuando se abran las puertas de la iglesia de la calle Recaredo. Esperamos, con cierto nerviosismo, tan señalado momento.
(Vídeo del Stmo. Cristo de la Fundación)
[Imagen del cristo, muerto en la cruz, que tallara Andrés de Ocampo en 1622, procedente de www.elnazareno.info, escoltado por los cuatro inconfundibles faroles de caoba]

viernes, 23 de enero de 2009

La ciencia como esperanza ante la barbarie.

(Foto: www.greenpeace.org)

Desde hace años sigo, como tantos otros, con gran interés todo lo referente al economista y escritor José Luis Sampedro (Barcelona, 1917). Acaba de publicarse Economía humanista. Algo más que cifras (editorial Debate), recopilación de artículos de reflexión sobre la economía, de Sampedro.
Este pensador crítico, que a pesar de la edad mantiene la extraordinaria lucidez de siempre, cree que entramos en una etapa de barbarie (confirmada, por ejemplo, por el terror en Gaza) que obliga a reconstruir el sistema, pues el capitalismo, con independencia de su bondad o no, está simplemente agotado (en el lejano siglo XV fue un motor de progreso).
Para Sampedro la esperanza está en la ciencia. Para él lo único que avanza es la ciencia, que continúa aportándonos conocimiento en campos tan dispares como la astrofísica, los materiales, la informática, la genética o la nanotecnología, por citar algunos ejemplos.
En la presentación de su libro en Sevilla denunció que "la Iglesia se quedó en el siglo XVI, la economía en el XVIII y la política en el XIX. Lo único que avanza a toda velocidad es la ciencia. El imperio romano se derrumbó, luego vino la barbarie y más tarde otra cosa totalmente distinta. Ahora estamos en un periodo de barbarie. La única salida quizás venga por vías científicas" (El mundo, 22 de enero de 2009).

Reconocimiento social de la ciencia. Apoyo político a la labor científica.

Mal futuro tiene un país si la labor científica no es apoyada suficientemente por sus dirigentes y/o cuenta con un escaso reconocimiento social. En el diario El mundo de 5 de noviembre de 2008, bajo el titular "Los investigadores aprueban por la mínima al Gobierno y suspenden a la empresa privada", se nos presenta una encuesta a varios científicos españoles de relieve sobre el apoyo que reciben de las instituciones y de la empresa privada.
Los investigadores elegidos puntúan del cero al cinco los aspectos sobre los que se les cuestiona. Aquí hemos seleccionado dos preguntas:

1) ¿Cómo puntúa el reconocimiento social hacia la ciencia?
Manuel Aguilar, especialista en física de partículas en el CIEMAT, da un 1; José Cernicharo, astrofísico del CSIC, puntúa con un 2; Esteban Domingo, virólogo del CBM, califica con un 3; Carlos Duarte, biólogo experto en ecosistemas acuáticos, da un 2; Carlos M. Herrera, experto en Ecología Evolutiva e investigador en Doñana, da un 3; David Morris, profesor de investigación de Metalurgia Física en el CSIC, da un 2; Luis Oro, químico especialista en compuestos organometálicos de la Universidad de Zaragoza puntúa con un 3; Luis Vega, experto en dinámica de vórtices e investigador del departamento de Matemáticas de la UPV, da un 1; y Enrique Zuazua, matemático de la UAM, califica con un 3. Es decir, en este aspecto la puntuación media es tan sólo de un 2,2 (de un máximo de 5). Sobran comentarios.

2. ¿Recibe suficiente apoyo el área en el que desarrolla su labor científica?
Manuel Aguilar da un 3; José Cernicharo da un 4; Esteban Domingo puntúa con un 1; Carlos Duarte con un 3; Carlos M. Herrera con un 2; Davis Morris con un 2; Luis Oro con un 3; Luis Vega con un 4; y Enrique Zuazua puntúa con un 1. Esto nos da una valoración media de 2,6. Pobre resultado también, aunque algo menos bochornoso que el anterior.

En este momento, dado el panorama, nos parece muy oportuno incuir en esta entrada de "El devenir de la Ciencia" la siguiente cita del historiador de las ciencias Juan Pimentel, extraida del interesante y ameno libro "Jorge Juan, Mutis, Malaspina. Viajeros científicos. Tres grandes expediciones al Nuevo Mundo" (Nivola, Madrid, 2001), p. 81:

"La política científica de una nación o de un imperio ha sido siempre un síntoma y una causa de su posición en el mundo. La cultura y los conocimientos de un país revelan y provocan su grandeza. Su descuido, por el contrario, produce su atraso y lo delata".

Los docentes luchamos día a día por educar y elevar los conocimientos de nuestros jóvenes, ciudadanos del mañana, pero lo cierto es que, hoy en España, somos muchos los que tenemos una visión pesimista sobre este asunto (pesimismo que creemos que es realismo). Tal vez, eso deseamos, estemos equivocados.

sábado, 10 de enero de 2009

¡Que acabe el terror en Gaza!


Los científicos no estamos hechos de una pasta especial, somos tan humanos como un carpintero, un obrero, un abogado o cualquier otro. Y por ello también somos sensibles ante la barbarie, que no cesa, en la franja de Gaza.

En la portada del diario Público leíamos ayer, estremecidos, el siguiente titular:

"Cruz Roja acusa a Israel de violar las leyes humanitarias. En un comunicado sin precedentes, rompe su neutralidad y arremete contra Israel por incumplir la Convención de Ginebra, al impedir durante cuatro días que sus ambulancias entrasen en un barrio bombardeado para auxiliar a los heridos. Entre ellos, según Cruz Roja, había cuatro niños desnutridos junto al cadáver de su madre".

Semejante titular incluso empequeñece y arrincona el escalofriante dato de 3.128.963 seres humanos parados en nuestro país, triste récord histórico.

Ya en las páginas interiores del mencionado periódico se muestra una encuesta a personajes de la vida pública española a los que se les pregunta: "¿Qué piensa de los ataques contra Gaza?". Recogemos aquí las respuestas de dos científicos de reconocido prestigio internacional; no sólo por ser hombres de ciencia, acostumbrados a razonar y al pensamiento crítico, sino porque sus opiniones las suscribimos plenamente en "El devenir" y creemos que dan en el clavo. El paleontólogo Juan Luis Arsuaga, del excepcional equipo de investigación del yacimiento de la sierra de Atapuerca, contestaba: "Están avanzando los más intransigentes en los dos lados del conflicto"; por su parte, el biólogo experto en ecosistemas acuáticos Carlos Duarte, premio nacional de investigación en 2007, afirmaba que "Israel no está actuando con la responsabilidad del más fuerte".

Añadimos también la respuesta del dibujante Francisco Ibáñez, que tanto nos hizo reír cuando éramos inocentes infantes: "La muerte de un solo niño debería indignar a la comunidad internacional". La frase nos recuerda a la hipérbole barojiana "no salvaría al mundo si para ello tuviera que hacer llorar a un niño". A veces la exageración es necesaria para hacernos reaccionar.
(Procedencia de la foto: www.elmundo.es)

domingo, 28 de diciembre de 2008

Fragile Shells



La víspera de la festividad de Epifanía del año 1991 Luis y yo tomamos el vuelo, con el estómago lleno de mariposas revoloteando, hacia la ciudad escocesa de Aberdeen (en la fotografía, su universidad). En la población del mar del Norte íbamos a continuar nuestros estudios de máster en Química Analítica, bajo la supervisión del inolvidable profesor Ian Marr, en cuya casa nos alojamos los primeros días hasta encontrar acomodo definitivo en la residencia de estudiantes de Hillhead. Allí, precisamente, por una azarosa coincidencia en el espacio y en el tiempo, conocí a una inquieta bióloga sevillana que, transcurridos unos años, se convertiría en mi mujer.

Hillhead Halls of Residence era un complejo residencial habitado temporalmente por cientos de jóvenes estudiantes británicos y extranjeros, en busca de conocimiento (y de amor). Yo me alojaba en Keith House, en la colina más lejana, próxima al río Don, allá donde encontraban su paraíso los enormes cuervos negros de tan septentrionales latitudes. Las comidas las hacía en el gran comedor del Central Building. Esa es una de las razones por las que no tuve mucha relación con mis tres compañeros de piso. Las otras eran mi timidez, mis problemas con la lengua de Shakespeare y que casi siempre estábamos juntos los españoles que estudiábamos allí (y no éramos pocos precisamente).

Mis compañeros en Keith House eran Mike (un estudiante escocés de Derecho), Paul (también escocés, estudiante de Bioquímica, que me contó una vez que era descendiente del mismísimo James Clerk Maxwell) y Dan (un inglés que utilizaba su lengua a la velocidad del rayo y del que yo era incapaz de entender una sola palabra). Recuerdo que cuando coincidía con Mike a la hora de acostarse, lacónicamente y con una amable sonrisa, me decía en un cristalino inglés: "Another day is over".

Al rubio de Dan trataba de esquivarlo, pues me resultaba bastante embarazoso que me bombardeara con una verborrea incomprensible. Una vez le pregunté por el significado del cartel manuscrito que había puesto en la puerta de su habitación y que simplemente decía: "Fragile shells". Como de costumbre no pude entenderle bien, pero creo que me insinuó que era un mensaje con profunda significación. "Conchas frágiles" debía ser una metáfora de la naturaleza humana, sin duda más quebradiza de lo que nos pueda parecer en principio. Ciertamente debemos tener cuidado de no pisotear a los demás injustamente, pues, como frágiles conchas que son pisadas en la arena húmeda de la orilla de una playa, pueden hacerse pedazos. Fragmentos de un alma humana que, probablemente, no se puedan recomponer.

martes, 23 de diciembre de 2008

Inés Fernández-Ordóñez, savia nueva para la R.A.E. (y Alfonso X)

Doble motivo de satisfacción para nosotros la elección de Inés Fernández-Ordóñez, catedrática de Lengua Española en la Universidad Autónoma de Madrid, como miembro de la Real Academia Española (savia, y sabia, nueva para esta institución): por su juventud (nacida en 1961) y por ser mujer (hasta ahora sólo había tres). Ocupará el sillón P (de pasión por el conocimiento), que quedó vacante tras la muerte del poeta Ángel González. Entre otros, fue propuesta para el puesto por la académica, y prestigiosa bioquímica (discípula de Severo Ochoa), Margarita Salas.
En el diario El Mundo, del pasado viernes 19 de diciembre, encontramos una jugosa entrevista a la nueva académica. En ella, Inés Fernández-Ordóñez, especialista en la obra de Alfonso X el Sabio, decía del rey medieval:

"Promovió un conjunto de producciones culturales, sin parangón con otro rey medieval hispano, como medio de difundir y convencer de las bondades de su proyecto político. Quizá lo más actual de la iniciativa alfonsí sea la idea de que el conocimiento es una fuerza transformadora (y para bien) de la sociedad".

Nueva académica de amable sonrisa y dulce mirada; cuya mente adivinamos llena de palabras.

(Nota: Sobre Alfonso X diremos en "El devenir de la Ciencia" que desempeñó un papel crucial en el desarrollo de la Astronomía de su época y posterior. Eduardo Battaner le dedica el capítulo "El más distinguido astrónomo español" en su libro Planetas (Alianza Ed., Madrid, 1991). En él nos dice Battaner que las "Tablas alfonsíes", aunque no elaboradas directamente por Alfonso X, sí se realizaron bajo su encargo, patrocinio y cuidado, siendo abundantemente copiadas. El propio Copérnico utilizó frecuentemente dichas tablas astronómicas).

sábado, 22 de noviembre de 2008

El movimiento browniano...desde otro punto de vista (para jóvenes desorientados)


¿No nos recuerda nuestra vida a un movimiento browniano? ¿No es nuestro existir una sucesión de movimientos caóticos, sin un rumbo fijo? ¿No es nuestra vida un continuo avanzar y retroceder, un actuar sin saber la causa que nos mueve, sin saber realmente el fin de nuestras desordenadas acciones? ¿Tiene significado y propósito nuestra vida? ¿Sabemos qué rumbo debemos tomar, o simplemente dejamos que los impactos externos nos desplacen sin fin, azarosamente, no alcanzando jamás una meta, no llegando a ninguna parte? ¿Sobrevivimos en el coloide vital o acaso vivimos con un objetivo?

Desgraciadamente, creo que la mayoría de nosotros somos meros granos de polen en browniana agitación. La filósofa y pionera feminista británica Mary Wollstonecraft (1759 - 1797), madre de Mary Shelley (la autora de Frankenstein), escribió certeramente: " Nada contribuye más a tranquilizar la mente como un firme propósito, un punto en el que el alma pueda fijar su ojo intelectual".

En esta salvaje sociedad del consumo vivimos, salvo dignísimas excepciones, sin más objetivo que el de consumir para mejorar, supuestamente, nuestra calidad de vida, o peor aún, consumir por consumir, arrastrados por la vorágine que nos lleva (a ninguna parte). ¡Qué brutal contraste con las palabras de Francisco de Asís! Recordemos: "Yo necesito poco y ese poco lo necesito muy poco". Sabias palabras que deberían hacernos reflexionar. Sin llegar al extremo del santo, sí hemos de pensar si nuestra vida necesita un viraje, un punto de inflexión que inicie un camino diferente, firme, con un propósito que nos saque del caótico movimiento. Acaso nuestros objetivos no sean nada ambiciosos (¡qué importa!), pero darán significado a nuestra existencia.

(Foto: galeriadelsur.xoc.uam.mx/images/buendcua.gif)