viernes, 7 de septiembre de 2012

Sevilla, siglo XVI

[Sevilla, centro científico impresor en el siglo XVI. Fuente de la imagen: Wikipedia]


Sevilla alcanzó un momento álgido, sin precedentes, en el siglo XVI. Puede afirmarse rotundamente que la ciudad del Guadalquivir fue la capital científica y tecnológica de nuestro país en el Renacimiento ya que se convirtió en el centro neurálgico de las relaciones con América, jugando la Casa de la Contratación un papel fundamental, foco hispano de la ciencia aplicada.

Me llama poderosamente la atención (visto desde la lejanía de los siglos) leer que en Sevilla más de la quinta parte de las publicaciones impresas en el siglo XVI eran de temática científica o tecnológica. Esta proporción, nos dice Manuel Losada Villsante, no se alcanzaba entonces en ninguno de los centros impresores de la península ni del resto de Europa. Pero no pudo mantener la ciudad su esplendor científico; la Sevilla barroca (la más conocida hoy) está marcada por la decadencia como centro difusor del conocimiento.