jueves, 12 de febrero de 2009

La dosis y el veneno

"Todo es veneno, nada es sin veneno. Sólo la dosis hace el veneno".

Esta célebre frase de Paracelso (1493 - 1541), alquimista heterodoxo en cuyas ideas se basaron los iatroquímicos del siglo XVII, es muy acertada. Bien lo saben los químicos, farmacéuticos, médicos e ... investigadores policiales.

Pensemos, por ejemplo, en la nicotina (le dedicaremos un artículo a ella más adelante). Este alcaloide es un veneno mortal en grandes dosis. Los efectos de un consumo prolongado de pequeñas dosis (como ocurre en un fumador) también son poco recomendables.

Que "la dosis hace el veneno" es una de las lecciones que sacamos de la excelente exposición sobre el "Veneno animal" (en realidad sobre los venenos de origen natural, no sólo los de prodecencia animal) del Parque de las Ciencias de Granada (dicha exposición bien merece un artículo más extenso, que intentaremos publicar en "El devenir de la Ciencia").

En la guía de la exposición podemos leer un caso interesante que ilustra esto que decimos:

"Los niños del talio

El libro La tragedia del hospicio recuerda el envenenamiento mortal de 14 niños del orfanato provincial de Granada en 1930 a causa de un error en la dosis de este elemento tóxico en la preparación de un medicamento. El autor del libro, Miguel Ruíz de Almodóvar, explica que el médico confundió 8 mg con 80 mg y falseó pruebas con ayuda de otros colegas".

Trágico error de terribles consecuencias. Y ello por un factor de 10 en la dosis de lo que debía haber sido una medicina para aquellos pobres niños.

(Foto: Retrato de Paracelso por Rubens; tomada de la página web del profesor Bertomeu, en www.uv.es, donde además encontramos información contrastada y fiable sobre Paracelso)