miércoles, 4 de febrero de 2009

Pensamiento y realidad, o la pesca más difícil, según Antonio Machado

(Antonio Machado, ilustre poeta sevillano. Procedencia de la foto: www.soria-goig.org)

En la muy recomendable página web www.madrimasd.org/cienciaysociedad/poemas/ encontramos numerosos ejemplos de poemas que guardan alguna relación con la temática científica (sugerente, ¿no?).
De aquel lugar traemos hoy a "El devenir de la Ciencia" unos fragmentos del poema "Pensar en el mundo ..." del poeta sevillano Antonio Machado (1875 - 1939), que nos atrevemos a calificar de "poema epistemológico" (el poema completo, amén de otros de Machado, puede leerse en la mencionada web):

Pensar el mundo es como hacerlo nuevo
de la sombra o la nada, desustanciado y frío.
Bueno es pensar, decolorir el huevo
universal, sorberlo hasta el vacío.
Pensar: borrar primero y dibujar después,
y quien borrar no sabe camina en cuatro pies.

[ ... ]
Puedes coger cenizas del fuego heraclitano,
mas no apuñar la onda que fluye, con tu mano.
Vuestras retortas, sabios, sólo destilan heces.
¡Oh, machacad zurrapas en vuestros almireces!
Medir las vivas aguas del mundo ... ¡desvarío!
Entre las dos agujas de tu compás va el río.
La realidad es la vida, fugaz, funambulesca,
el cigarrón voltario, el pez que nadie pesca.
[ ... ]
Recordemos aquí también que el autor de Campos de Castilla era nieto del médico y naturalista Antonio Machado y Núñez (Cádiz, 1815 - Madrid, 1896), quien, con la dura oposición de los sectores más conservadores de Sevilla, ya de por sí ciudad bastante apegada a la tradición y a lo convencional, fue pionero en la explicación y defensa de la teoría de la evolución desde su cátedra de Historia Natural en la Universidad de Sevilla. El atrevido abuelo de los poetas Antonio y Manuel Machado se consideraba partidario de la doctrina darwiniana y no aceptaba "las creaciones intermitentes ni repentinas, sino la lenta evolución de la materia orgánica".
Y es que en la conservadora y clásica sociedad sevillana siempre han surgido hombres a contracorriente que valientemente alzan su voz. Como es el caso de Antonio Machado y Núñez en el siglo XIX o el de los "quijotescos" iatroquímicos y médicos innovadores que fundaran allá por los albores del siglo de las luces (que en España fue durante buena parte siglo de las sombras) la primera Academia científica española, la "Regia Sociedad de Medicina y demás Ciencias de Sevilla" (1700), con la fuerte oposición de la dogmática universidad, anclada en los saberes clásicos.

2 comentarios:

Raquel Gómez dijo...

Me parece muy interesante esta relación poesía-ciencia.

Bernardo Rivero dijo...

Me produce gran satisfacción, Raquel, que gente joven como tú, con inquietudes y curiosidad por conocer, se acerquen a "El devenir de la ciencia".
Te recomiendo que visites la página web de "Poesía y Ciencia", es sorprendente y de extraordinario interés.
También, si te apetece puedes leer mis artículos en la "Revista Digital de Ciencias" del Club Científico Bezmiliana: "La ciencia en la literatura" y "Matemática ficción en internet" (www.ciencias.ies-bezmiliana.org/revista/, ediciones de 2007 y de 2008, respectivamente).
Gracias por tu seguimiento. Saludos.
Bernardo Rivero.
P.S.: Me ha gustado tu blog y lo incluyo en mi lista de favoritos.