viernes, 5 de octubre de 2012

El fin de la ciencia

El fin de la ciencia, este es el sugerente título del último libro de Manuel Lozano Leyva, físico, escritor y divulgador de la ciencia. En este ensayo el catedrático sevillano ha querido jugar en el título con la ambigüedad que la palabra fin tiene en castellano, con su doble sentido, como finalidad u objetivo, por un lado, y como término o desaparición por el otro. 
 
¿Por qué escribir un libro así? Pues fundamentalmente dada la necesidad que tiene la sociedad, empezando por los políticos y terminando por el más modesto ciudadano (que con su derecho a voto y a participación en la vida democrática de un país tiene mucho que decir), de estar más y mejor informada sobre los avances de la ciencia, que pueden tener gran influencia en nuestras vidas y en el desarrollo de la humanidad. Piensa Manuel Lozano que los científicos profesionales han recibido mucho de la sociedad y en cierta manera están en deuda con ella, por lo que resulta casi obligado divulgar la ciencia para incrementar su cultura científica. Una población bien formada e informada, también en ciencia, es acaso la mejor garantía de salud democrática. Actualmente, nos dice Manuel Lozano, el ciudadano confía más en los científicos por intuición que por tener un conocimiento sólido, algo que, lógicamente, hay que tratar de corregir (los que impartimos clases de Ciencias para el Mundo Contemporáneo a jóvenes de bachillerato intentamos poner un granito de arena en nuestro quehacer diario).

El libro se estructura en tres partes, haciéndose un interesante y ameno recorrido por el devenir de la ciencia en la primera para analizar las amenazas que tiene la ciencia actualmente (incluidas las pseudociencias, la falta de recursos y algo bastante grave, la "ideologización" o contaminación ideológica que no pocas veces se infiltra en debates que debieran ser estrictamente científicos) en la segunda parte.  Estas amenazas no pueden obviarse sino que deben conocerse y afrontarse pues, según Lozano Leyva, pueden hacer que la ciencia desaparezca o se estanque (la acepción de fin como término), un peligro real que tiene precedentes en la historia. En la tercera parte del ensayo se analiza la finalidad u objetivos de la ciencia en un futuro próximo lleno de retos para la humanidad, desde el cambio climático hasta la biomedicina, pasando por un mejor conocimiento de la estructura del universo y de la materia que lo forma. Un libro ameno para aprender y para el debate. Esta es, precisamente, la editorial: Debate.
 
Recomiendo a todos la entrevista que hizo recientemente Manuel Seara a Manuel Lozano en "A hombros de gigantes", el excelente programa de RNE (pínchese aquí) y esta otra en "Periodista Digital":