domingo, 11 de octubre de 2009

Algunos interrogantes sobre Ardipithecus ramidus y Ardipithecus kadabba


[José María Bermúdez de Castro; imagen procedente de
El detallado estudio publicado en la revista Science sobre nuestro lejano antepasado Ardipithecus ramidus nos plantea, a priori (ni somos especialistas en la materia ni hemos podido leer los artículos de Science), algunos interrogantes. Por ejemplo, la gran importancia dada a Ardipithecus ramidus frente a lo poco que sabemos de Ardipithecus kadabba, la otra especie conocida del mismo género y que es algo más de un millón de años anterior (pues su antigüedad alcanza nada más y nada menos que los 5,5 millones de años), es decir, muy próxima al crucial momento de la bifurcación que separaría a nuestros antecesores del linaje que evolucionaría para dar lugar a los chimpancés.
El artículo "Ardipithecus ramidus" , del investigador José María Bermúdez de Castro (codirector de las excavaciones de los yacimientos pleistocénicos de Atapuerca, Premio Príncipe de Asturias en 1997 y actualmente director del Centro Nacional de Investigación sobre Evolución Humana, en Burgos), publicado el miércoles 7 de octubre en el diario Público, nos aclaró algunas dudas. Pero, aprovechando que todos sus artículos de la columna "Orígenes" los podemos leer en el blog de ciencias del citado periódico y que se nos permite hacer comentarios, le hice al insigne paleoantropólogo algunas preguntas: ¿Qué pasó con Ardipithecus kadabba? ¿No se han encontrado restos fósiles suficientes como para hacer un estudio detallado? ¿Acaso no sabemos prácticamente nada de él o quizás tiene menos interés científico que "Ardi"?
Nuestro gran científico tuvo la amabilidad de contestarme:
" Pues yo también me hago la misma pregunta. Aún tengo que leer con detenimiento todos los artículos que ha publicado Science para averiguar qué opinan sus autores sobre la situación filogenética de la especie A. kadabba. La verdad es que ahora nos toca digerir varias docenas de páginas de la revista, con artículos muy técnicos y superespecializados, para saber cómo queda el panorama de esta época de la historia de la evolución humana.
Los antropólogos que trabajan en este periodo tienen muy pocos restos, por lo que se dan muchos palos a ciegas. Es posible que la diversidad de homininos del Plioceno fuera mucho mayor de lo que imaginamos, por lo que resulta muy complicado (por no decir imposible) poner en su orden correcto un puñado de fósiles de cada especie descubierta. De momento nos conformaremos con este estudio tan detallado. Por supuesto, voy a trabajar a fondo todos los artículos y seguro que escribiré más sobre sus conclusiones que, prometen ser muy jugosas ".
Estaremos pues muy atentos a los futuros artículos de Bermúdez de Castro y a todo lo que se publique sobre nuestros antecesores. El asunto es tan complejo como apasionante. ¿A quién no le interesa saber de sus antepasados?