sábado, 3 de octubre de 2009

¿Malos tiempos para la ciencia en España?

En estos tiempos de crisis económica, de recortes presupuestarios en nuestros centros de investigación (mientras los grandes banqueros se prejubilan con pensiones escandalosas y jóvenes deportistas mediáticos firman contratos millonarios) leemos en la microcolumna La tronera del diario El Mundo del pasado viernes 2 de octubre:
"Para nosotros, como nación, la ciencia es más importante, por su trascendencia en todos los órdenes, que las actividades artísticas, como el cine o el teatro, que pueden esperar y utilizar incluso el tema de la propia escasez en sus creaciones. Ellos representan un negocio más o menos artístico, mientras que la ciencia es una actividad esencial. [...] Ramón y Cajal lo dijo muy claro: "Lo que el país necesita es plantar árboles y sembrar mentes". ¿Y ahora perderemos lo que se había ya sembrado?"
La ciencia y el resto es el título que lleva el pequeño artículo y no lo firma ni un eminente catedrático de Física Nuclear ni un prestigioso investigador del CSIC, sino la sutil pluma de un escritor: Antonio Gala.