martes, 12 de junio de 2012

Medir el mundo

[La medida de todas las cosas, de KEN ALDER, editorial Taurus, Madrid, 2003.
El libro narra la expedición que realizaron a finales del siglo XVIII desde París (en sentidos opuestos) los astrónomos franceses Delambre y Méchain  para medir la Tierra y establecer la medida del metro como unidad universal de longitud]





miércoles, 6 de junio de 2012

Enseñar ciencias en un sentido humanístico

[Isidor Isaac Rabi: Fuente de la imagen aquí]


Isidor Isaac Rabi (1898 - 1988) realizó estudios pioneros en resonancia magnética. Sus experimentos e investigaciones en resonancia magnética de haces moleculares permitía el estudio de las propiedades magnéticas y la estructura interna de moléculas, átomos y núcleos, por lo cual le fue concedido el premio Nobel de Física en 1944.  Hoy en día la resonancia magnética es una poderosa técnica para la determinación de estructuras moleculares y también muy valiosa en medicina, como procedimiento de diagnóstico.

Pensaba Rabi  (lo que compartimos) que la ciencia debe enseñarse en todos los niveles, del más bajo al más alto, en un sentido humanístico. Según él, la ciencia debe enseñarse con cierta comprensión histórica, social y humana, sin ignorar, como suele hacerse, la faceta biográfica de los hombres y mujeres que, con gran dedicación y esfuerzo, construyeron el conocimiento científico, con sus éxitos, pero también con sus dificultades y tribulaciones.

Ahora, por ejemplo, que tenemos tan reciente el último tránsito de Venus, sería un momento ideal para conocer un poco la extraordinaria biografía de G. Le Gentil, quien puso gran empeño, con vicisitudes curiosísimas, al intentar observar (y realizar mediciones precisas) los tránsitos de Venus de 1761 y 1769 en la India. Y es que las biografías de muchos científicos guardan sorprendentes historias, que posiblemente catalicen nuestra comprensión de los asuntos que investigaron. Un camino apasionante para aprender. Dejo al lector la placentera tarea de profundizar en la biografía de Le Gentil y en la importancia que tenía la observación de los tránsitos de nuestro planeta vecino.

martes, 29 de mayo de 2012

Dos unidades interactivas muy recomendables

Por si hay quien no las conoce, traigo aquí hoy dos excelentes unidades interactivas de Física y Química, ya clásicas, para alumnos de Secundaria:

- INICIACIÓN INTERACTIVA A LA MATERIA.

- LAS REACCIONES QUÍMICAS.


 

sábado, 19 de mayo de 2012

La serie de los números

He aquí la serie de los números, del uno al doce, de Angelo Branduardi, cantada y contada para un niño. Hemos de imaginarnos a un pequeño escuchando, en tiempos remotos, esta historia con los números como protagonistas. Y la vida y la muerte...








martes, 8 de mayo de 2012

Homenaje a William Herschel

[Réplica del gran telescopio de Herschel en el Observatorio Astronómico de Madrid (parque de El Retiro). Fuente: Wikipedia; por Fanattiq]


En la entrada anterior ("Herschel,sinfónico") me detuve brevemente en la faceta musical del gran astrónomo de Hannover, William Herschel, figura clave de finales del XVIII y principios del XIX, escrutador de los cielos. Hoy quiero compartir con los lectores una anécdota realmente curiosa que leí en Grandes astrónomos (de Newton a Laplace), del célebre físico y astrónomo romántico François Arago (en Colección Austral, Espasa-Calpe, nº 543, 3ª edición, Madrid, 1968).

La curiosidad hace referencia a una ceremonia de homenaje que le rindió su familia en torno al gran telescopio, en el jardín de la casa de Slough donde William Herschel desarrolló buena parte de sus observaciones astronómicas. Recordemos que Herschel construyó sus propios telescopios newtonianos en Inglaterra. Para ello tuvo que aprender bastante, como el estudio de las aleaciones metálicas con las que hacer los espejos parabólicos y practicar las técnicas adecuadas de pulido de los mismos. Cuando el gran telescopio de Herschel (de 12 metros y con un espejo de casi un metro y medio de diámetro) dejó de cumplir su función, el enorme tubo de bronce se dispuso horizontalmente en medio del círculo donde en su día se hallaba la estructura y el mecanismo para dirigir tan potente y extraordinario instrumento óptico. Arago nos cuenta la singular ceremonia en honor de William Herschel así:

"El 1 de enero de 1840 [el músico astrónomo había muerto en 1822], sir Juan Herschel [John, el hijo astrónomo de William Herschel], su mujer y sus siete hijos y algunos viejos servidores de la familia, se reunieron en Slough. A las doce del día dieron todos varias vueltas al monumento [el gran tubo tumbado], a continuación se introdujeron por el tubo del telescopio, se sentaron en bancos preparados de antemano y entonaron un réquiem, en versos ingleses, compuesto por el mismo sir Juan Herschel. Cuando hubo salido, la ilustre familia se colocó en círculo alrededor del tubo y se procedió a sellar la abertura herméticamente.
La jornada finalizó con una fiesta íntima".


[Para visitar la web del Museo Herschel de Astronomía en Bath, donde William Herschel había sido organista en la capilla octogonal, pínchese aquí]

lunes, 7 de mayo de 2012

Herschel, sinfónico

William Herschel  (1738 - 1822) fue un buen músico que volcó toda su actividad hacia la astronomía, observador tenaz de nuestro sistema planetario y del espacio profundo, constructor de potentes telescopios reflectores para escrutar el cielo como nadie lo había hecho. Entre otros muchos méritos, descubrió el planeta Urano (1781), duplicando el tamaño del Sistema Solar, y la radiación infrarroja (1800). Su hermana Caroline le ayudó con abnegación y ella misma se hizo con un sitio en la historia de la Astronomía; su hijo John fue también astrónomo, observador del cielo austral. Traemos hoy a El devenir de la ciencia dos muestras de las sinfonías compuestas por este contemporáneo del genial Mozart.



viernes, 4 de mayo de 2012

La nueva nube




Ayer tuve un mal día. Sin embargo, finalmente me acosté tan a gusto. Y es que para ello no hay nada mejor que un buen libro caiga en tus manos o que, cosa poco probable, te topes con un interesante, y raro, programa de televisión. Anoche, tras leer un rato El galeón de Manila, novela del catedrático de Física Nuclear Manuel Lozano Leyva, vi el nuevo programa de Toni Garrido, toda una garantía pues el director y presentador de Asuntos propios en RNE1 es de lo mejor que nos podemos encontrar en la radio española, un gran profesional con fino sentido del humor y con un espíritu crítico que, en estos tiempos, es ciertamente raro y se agradece. Eso encontramos en La nube, que se emite en TVE2 los jueves a la once de la noche. Su web es: http://www.programalanube.es/. En esta nube tan particular se abordan las nuevas tecnologias, con Internet a la cabeza, con una mirada crítica pero amable. Sin duda, lo recomiendo. En el blog del programa se nos dice: "Con esto de las nuevas tecnologías hemos perdido algo de libertad....de esto y de otras cosas va La Nube".

lunes, 23 de abril de 2012

Aproximación de urgencia al Higgs

Me comenta un alumno tras leer La puerta de los tres cerrojos (ficción divulgativa de Sonia Fernández-Vidal) que no ha entendido eso del bosón de Higgs. Con premura trato de darle una breve explicación de tan esquiva, y acaso etérea, partícula (divina o maldita, habitante del vacío). El Modelo Estándar de la física de partículas, una magnífica construcción científica, necesita completarse con una última pieza, el bosón de Higgs, que permita explicar por qué las partículas tienen masa y por qué hay diferencias de masas entre ellas (aunque puede que no lleguemos a entender aún por qué tienen esos valores).

Creen los esforzados físicos que hay un campo que llena el vacío, lo empapa, de manera uniforme: el campo de Higgs. Y es la interacción de las partículas con este campo la causa de que éstas adquieran masa, unas más que otras. Podemos imaginarnos este campo de Higgs como una suerte de líquido viscoso que llenara el universo y las partículas serían pequeñas bolas que tratan de atravesarlo y se ven frenadas (es una analogía). Si el espacio, el vacío, está lleno de bosones de Higgs, las partículas que traten de atravesarlo interaccionarán con ellos, encontrando cierta resistencia para moverse, es decir, las partículas adquieren inercia, o sea, masa. Cuanto mayor sea esta interacción, mayor masa (las partículas que encuentren mayor resistencia al atravesar el campo de Higgs serán más masivas). Este sería el mecanismo de adquisición de masa por las partículas.

Si seguimos imaginándonos el campo de Higgs como un líquido viscoso que lo llena todo, entonces los bosones de Higgs serían las ondas que pueden formarse en él, una excitación del vacío.

Si realmente existe el bosón de Higgs debería ser detectado en el gigantesco LHC, el imponente colisionador de hadrones. Parece ser que su masa se encontraría en el rango de 115 a 127 GeV (1 GeV, gigaelectrón-voltio, es aproximadamente la masa de un protón), posiblemente en torno a 125 GeV. El divino o maldito bosón no debe tener carga eléctrica y su espín sería cero.

El descubrimiento del bosón de Higgs sería el colofón que espera el Modelo Estándar, la finalización de tan bello edificio, pero ahí no acabará todo (un edificio no hace una ciudad). Quizás la partícula de Higgs no se comporte exactamente como se espera y, en cualquier caso, siempre nos plantearemos nuevas cuestiones y necesitaremos ampliar nuestro campo de conocimiento del mundo físico. Frank Close lo expresa con estas sugestivas palabras: "[El hallazgo del bosón de Higgs supondría] el final de un capítulo y el inicio de un nuevo libro".


PARA SABER MÁS:

- El LHC y la frontera de la física (ALBERTO CASAS; CSIC-Catarata Ed.). Mi libro de referencia para estos temas.

- La partícula de Higgs (web "Acercándonos al LHC").

- El bosón de Higgs (muy interesante artículo de ÁLVARO DE RÚJULA).

- Los físicos se acercan a la partícula de Higgs (artículo de ALICIA RIVERA para el diario El País).

- LHC: el señor de los anillos (I), (II) y (III) (artículos de MANUEL LOZANO en el diario Público).


A mi sagaz alumno le recomendé dos vídeos:


tres14 - Pendientes del Higgs

 

 

 


  

PS:
Gracias a "La ciencia es bella", blog de CARLOS CHORDÁ, descubro este vídeo donde se explica el bosón de Higgs en forma de cómic:


lunes, 16 de abril de 2012

Pluviometría

[Portada del último libro de José Miguel Viñas, Curiosidades meteorológicas, un recorrido por la ciencia de la temperie a través de un centenar de aspectos curiosos de la misma, con sus explicaciones, siempre amenas y rigurosas como sabe hacerlas este maestro de la divulgación científica. El libro (Alianza Editorial) es un complemento ideal de Introducción a la Meteorología (Almuzara), del mismo autor. Fuente]



La pluviometría, o medida de la precipitación (variable meteorológica de máximo interés), se realiza con un dispositivo llamado pluviómetro. Si el instrumento dispone de un sistema de grabación para registrar gráficamente la cantidad de lluvia en un cierto intervalo de tiempo (por ejemplo, una semana) hablaríamos de pluviógrafo. Si lo que queremos es medir la precipitación en un lugar remoto de montaña, de difícil acceso, necesitaremos un pluviómetro que nos permita recoger gran cantidad de agua para realizar la medida con menor frecuencia (como una estación o incluso un año completo); llamamos entonces al instrumento totalizador.

La medida de precipitación se expresa en L/m2 o, lo que es lo mismo, en mm. Pero, ¿por qué son equivalentes estas dos unidades aparentemente distintas? Es fácil demostrarlo. Resulta que 1 L/m2 corresponde a una precipitación de 1 L (1 dm3 = 1000 cm3 = 1000 mL) caída en una superficie de 1 m2 (1m x 1m). Y si tuviéramos un depósito de 1 m2 de superficie, la anterior precipitación de 1 L por cada metro cuadrado  alcanzaría una altura en él de, justamente, 1 mm. Veamos: puesto que 1 m2 equivale a 1.000.000 mm2 (hay tres escalones, de unidades cuadradas, que bajar; por tanto, 100 x 100 x 100 = 1.000.000), el volumen del agua depositada cuando alcance una altura de 1 mm en una superficie de 1 m2 será V = 1 mm x 1.000.000 mm2 = 1.000.000 mm3. Si no nos mareamos con tantos ceros veremos que, como un millón de milímetros cúbicos es lo mismo que un decímetro cúbico (1 dm3 = 1.000.000 mm3 ya que hay dos escalones de unidades cúbicas, que van de 1000 en 1000), o sea, equivalente a 1 L (1 dm3 = 1 L), decir que la precipitación es de 1 L/m2  es lo mismo que afirmar que ha sido de 1 mm (altura de agua de 1 mm en una superficie de 1 metro cuadrado). Así, por ejemplo, si leemos que el día con más lluvia en Sevilla, según los registros, fue el 2 de noviembre de 1997 con 109 litros, estaremos indicando que cayeron aquel lluvioso día del otoño sevillano 109 L/m2 o 109 mm (altura del agua en cada metro cuadrado).

Si construimos un pluviómetro deberemos tener en cuenta que habrá que medir con exactitud el diámetro de la abertura superior colectora expuesta a la precipitación. Así podremos calcular fácilmente su área (el área de un círculo se calcula multiplicando el número pi, aproximadamente 3,14, por el cuadrado del radio). El agua recogida es dirigida a un depósito (en los dispositivos comerciales ya graduado y calibrado) a través de un embudo. La tarea es fácil; si queremos ver cuál ha sido la precipitación en un día, determinamos los mL (o L) recogidos en el depósito (en los pluviómetros comerciales, ya calibrados, la lectura es directa en mm) y mediante una proporción directa, conocida la superficie de captación de precipitación de nuestro pluviómetro, hallamos los litros que se recogerían en un colector de abertura superior igual a 1 m2. El resultado lo expresaremos, como es norma, en L/m2 o mm, unidades equivalentes.


[Pluviómetro de Hellmann de una estación meteorológica escolar: Fuente: PNTIC (MEC)]


¿Qué ocurre si la precipitación es en forma de nieve? Habitualmente se acepta que 1 cm de nieve recién caída equivale a 1 L/m2  (1 mm) de agua líquida, si bien José Miguel Viñas nos aclara oportunamente en su libro Curiosidades meteorológicas  que nuevos y precisos estudios de campo han elevado hasta 1,3 dicha equivalencia, valor que sigue siendo una estimación pues la variedad de nieve es grande, desde la liviana nieve seca (cuya densidad se encuentra entre 0,05 y 0,1 g/cm3; valor este último, recordemos, que es la décima parte de la densidad del agua líquida) hasta la llamada húmeda (con densidad superior a 0,2 g/cm3).

La historia de los pluviómetros es muy dilatada (debido a la importancia de las lluvias, sobre todo en agricultura) y hay que remontarse muchos siglos atrás para encontrar los primeros medidores de precipitación en las lejanas tierras orientales. La primera referencia conocida la hallamos en la India en el siglo IV a.C: "Delante del almacén, un tazón de fuente con su boca tan ancha como un Aratni será fijado como un medidor de lluvia" (véase el interesante artículo "Una historia de pluviómetros", de Ian Strangeways, publicado en la RAM; parte I y parte II). Parece ser que la primera pluviometría moderna realizada en Europa fue llevada a cabo por Benedetto Castelli (1578 - 1643), amigo y discípulo de Galileo Galilei, quien utilizó un vaso en forma de cilindro. Y hasta el mismísimo Robert Hooke (1635 - 1703), uno de los científicos experimentales de mayor relieve en la historia de la ciencia, entre los diversos campos que trató estuvo la pluviometría: construyó un medidor de precipitación para la universidad inglesa de Gresham (1695).

Actualmente se utilizan los pluviómetros Hellmann, diseño de Gustav Johann Georg Hellmann (1854 - 1939), meteorólogo alemán.  El depósito se fija a un pequeño mástil de manera que la abertura superior constituye la boca de un embudo que se encuentra en el interior de una carcasa metálica cilíndrica. El embudo tiene la misión de llevar el agua de lluvia hasta otro depósito inferior. El diseño permite minimizar las indeseables pérdidas por evaporación, que de ser relevantes llevarían a cometer un error por defecto.

Es importante medir la lluvia como fundamental dato meteorológico (junto con la temperatura es la variable de mayor significación para los estudios climáticos). Y, a veces, la lluvia, qué evocadora...



 [Música: Erik Satie; Gnossienne No.1]




[Canta Amancio Prada a Rosalía de Castro]

sábado, 31 de marzo de 2012

La revolución nanotecnológica (pequeña guía audiovisual)



"No es que la nanociencia sea hacer lo mismo pero más chiquito, sino lo clave es que cuando es más chiquito tiene propiedades sustancialmente nuevas y [se presentan] situaciones que son totalmente impredecibles".

(HORACIO PASTAWSKI; físico de la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina).


La nanociencia y la nanotecnología, donde se estudia y manipula la materia a una escala minúscula, nanométrica, a nivel atómico y molecular, está suponiendo ya una gigantesca revolución predicha hace más de cincuenta años por el gran físico norteamericano Richard P. Feynman (genio y figura). El singular físico apuntó en una conferencia impartida en 1959 ("There´s plenty of room at the bottom") que la posibilidad de manipular y controlar objetos a muy pequeña escala tendría importantes aplicaciones técnicas. A escala atómica, donde la mecánica cuántica impera, el comportamiento de la materia es muy diferente al de los objetos macroscópicos y eso nos ofrece novedosas rutas para resolver nuestros problemas (como, por ejemplo, atacar de forma más eficaz y selectiva un tumor). Pero cuando Feynman abrió los ojos a la comunidad científica se estaba aún lejos de poder manipular la materia de tan íntima manera.

La nanociencia es pues la ciencia que estudia la materia a una escala muy pequeña. El prefijo nano significa una milmillonésima parte, así un nanómetro (1 nm) será la milmillonésima parte del metro (o millonésima de milímetro), diez elevado a menos nueve metros (0,000 000 001 m, o bien 0,000 001 mm). Cinco átomos alineados vienen a ser un nanómetro. Así, cualquier material o dispositivo de un tamaño comprendido entre 1 nm y 20 nm se considera un producto nanotecnológico. Y un nanomaterial tiene propiedades diferentes. A escala nanométrica cambian las cualidades de los materiales: color, conductividad eléctrica y térmica, magnetismo... Todo un mundo de nuevas posibilidades, que ahora comenzamos a desvelar, se nos abre.

Esta completa presentación del profesor Manuel García-Viñó Sánchez es una buena introducción a la Nanotecnología:





El sueño de Feynman empezó a hacerse realidad en 1981 con el desarrollo del microscopio de efecto túnel (STM, siglas en inglés de Microscopía Túnel de Barrido). Con este sofisticado dispositivo que inventaron dos investigadores de IBM en Suiza se consigue tomar imágenes de superficies a nivel atómico. Pero no sólo se pueden observar los materiales a esta diminuta escala nanométrica sino que la técnica permite la manipulación de los átomos. Los científicos, como si de piezas de un juego de construcción se tratara, manipulan y organizan los átomos de forma que el nanomaterial o el nanodispositivo formado tenga las propiedades deseadas. He aquí la magia de la técnica.

Las aplicaciones ya son realidad unas, y otras se vislumbran. Y los campos son tan diversos como la informática, la medicina, la energía, el medio ambiente o los nuevos materiales con interesantes propiedades. Algunos ejemplos son: pantallas planas de nanotubos de carbono, cremas protectoras contra los rayos ultravioleta con nanopartículas, tratamiento selectivo de tumores con nanopartículas magnéticas, cabezas lectoras de los discos duros con sensor nanométrico (lo que posibilita un aumento muy importante de la densidad de almacenamiento de datos), dispositivos que permitan la liberación controlada de medicamentos, nanotubos de carbono ensamblados que tendrían una gran resistencia mecánica a la tracción, células fotovoltaicas nanotexturizadas (con una textura nanométrica que incremente notablemente el 15 % de eficiencia de las convencionales), pinturas anticorrosión, equipamiento deportivo, etc.

Juan José de Miguel Llorente, profesor del Departamento de Física de la Materia Condensada de la UAM, sostiene que se prevé una producción masiva de los dispositivos nanotecnológicos con unos costes de producción muy bajos. Afirma que "este aspecto económico es algo muy distintivo en la Nanotecnología: por la poca energía que consumen los dispositivos derivados y por la facilidad para situarlos en cualquier punto, se espera que acaben estando presentes en todos los objetos y materiales que nos rodean cotidianamente".  Y, algo que es muy importante, los dispositivos nanotecnológicos producen efectos muy intensos con un consumo muy pequeño de materias primas y de energía, con las consiguientes ventajas para el medio ambiente.

¿Está en marcha una nueva Revolución Industrial?


PEQUEÑA GUÍA AUDIOVISUAL SOBRE NANOCIENCIA Y NANOTECNOLOGÍA:


Nanotecnología - CNYN from naie morales on Vimeo.









También:

- "Nanotecnología" (por Michio Kaku). 


- "Nanociencia y Nanotecnología en la UNAM" (vídeo de introducción de la UNAM).

- "El mundo de abajo a arriba" (REDES; Punset con Harold Kroto, premio Nobel de Química en 1996).

- "Nuevos materiales" (Tres14).

- "Nanotecnología" (audio del programa de divulgación científica de RNE5 A hombros de gigantes, dirigido por Manuel Seara Valero).



viernes, 16 de marzo de 2012

La memorable erupción volcánica del Teneguía

[Erupción del Teneguía (1971). Fuente: www.gevic.net]


Dedicado al profesor Modesto Pozuelo



"Un volcán es el último episodio de un drama que comienza bastantes kilómetros por debajo de donde empieza a aparecer la lava [...]. Se trata, simplemente, de un desahogo de la energía que existe en el interior de nuestro planeta".

JOSÉ MARÍA FÚSTER CASAS (1923 - 2000); catedrático emérito de Petrología y Geoquímica de la UCM.

Hace poco pude ver en la televisión pública española (TVE) el programa El escarabajo verde, sobre ecología y temas de la naturaleza, en el que se recordaba la erupción del volcán Teneguía hace 40 años, en el otoño de 1971, al sur de la occidental isla canaria de La Palma. Fue la última gran erupción volcánica en tierra española (la reciente de El Hierro ha sido submarina), violenta expulsión de lava, piroclastos, vapor y gases que duró algo menos de un mes (hay que lamentar el fallecimiento de una persona que, al acercarse en exceso al vómito volcánico, inhaló fatídicamente gases tóxicos; es importante extremar las precauciones ante este fenómeno natural tan hipnotizante). En El escarabajo verde el eruptivo acontecimiento se rememora con la emisión, décadas después, del espléndido documental del NODO sobre aquella violenta manifestación de la energía interna de la Tierra. Las añejas imágenes son ciertamente espectaculares y la narración es precisa, rigurosa y viva. Este documental tiene para mí un doble valor: científico y sentimental. Pues se encontraba uno estudiando en el instituto cuando aquel gran profesor, que pretendía hacernos razonar, don Modesto Pozuelo, nos explicaba (sí, entonces se explicaba detenidamente) el tema de los volcanes y nos ponía el ejemplo de la no lejana (ni en el tiempo ni en el espacio) erupción del Teneguía. Este nombre se me quedó grabado a fuego. Al poco tuve la suerte de asistir a unas sesiones de cine científico en Sevilla y allí quedé maravillado con este documental del NODO sobre la erupción del volcán de La Palma. Precisamente es esta bella isla canaria la que ha registrado una mayor actividad volcánica histórica en el Archipiélago (tenemos constancia de erupciones, en diferentes puntos de la isla, entre 1470 y 1492, en 1585, 1646, 1677-78, 1712, 1949 y, la que nos ocupa, de 1971).

No pocas erupciones volcánicas han tenido lugar en el activo archipiélago canario en período histórico (aquellas que han sido registradas y documentadas por el hombre). Tradicionalmente se han considerado activos los volcanes que, en período histórico, han erupcionado en alguna ocasión, aunque actualmente se prefiere establecer como criterio el que hayan entrado en erupción en los últimos 25.000 años. Un criterio exigente pero objetivo.

Os dejo el documental, cuyos textos son de José María Fúster, quien fuera eminente petrólogo:

El escarabajo verde - Ciclo volcánico 3. La erupción del Teneguía

viernes, 9 de marzo de 2012

Predicciones

[Barómetro aneroide. Fuente]


"Para el neófito en las ciencias atmosféricas la no predictibilidad del tiempo puede convertirse en una maldición, para el meteorólogo esto precisamente convierte el tema en lo más fascinante y divertido como base de estudio".

(PEPO JUEGA; "Teoría del Caos. ¿Es predecible el tiempo? (I)"; en Revista del Aficionado a la Meteorología, RAM)



Me encontraba ayer en la cafetería desayunando y, entre sorbo y sorbo, hojeaba el diario ABC de Sevilla. Me detuve en la página de información meteorológica y me pareció bastante detallada (salvo en lo referente a Europa y el resto del mundo): mapa de España con diferentes colores según la temperatura, predicción para la provincia, mapa de isobaras y, también, información precisa (pues en datos astronómicos se basa) de las horas de salida y puesta del Sol, fases de la Luna y horario de las mareas. 

Hasta aquí todo perfecto, pero cuando desvío mi mirada hacia la izquierda de la página quedo perplejo al observar que allí se levanta la columna del horóscopo. ¿Cómo pueden compartir página el horóscopo, con su derroche de imaginación predictiva sin fundamento alguno, con las científicas predicciones del tiempo atmosférico? Sería como si un vendedor de robots de cocina compartiera auditorio con un físico en una conferencia, el primero para convencernos de las magníficas cualidades del producto que nos ofrece y que quiere que compremos y el segundo para disertar sobre electrónica. Chirría, ¿verdad?

Sabemos que actualmente las predicciones meteorológicas no tienen una fiabilidad mayor del 85 % cuando corresponden a un pronóstico a diez horas vista (menos aún si es a mayor tiempo),  pues la atmósfera es un sistema dinámico muy complejo, de comportamiento caótico. Gracias a los modelos matemáticos y los ordenadores pueden hacerse las predicciones meteorológicas con cierto grado de fiabilidad. Pero el horóscopo es diferente según quien lo elabore, según su inventiva. Dos periódicos diferentes nos darán predicciones y consejos diferentes, incluso opuestos. Leí el mio: "el astro-rey Sol le envía de soslayo protagonismo con brillo, prestigio, privilegios".  ¡Vaya! ¡Qué bien! A lo mejor todo eso me lo da esta entrada...

¿Por qué no ponen el horóscopo junto a la sección de pasatiempos? O, mejor aún, fuera de la prensa seria.




[Una web imprescindible sobre Meteorología, para conocer y disfrutar con esta ciencia: Divulgameteo, de José Miguel Viñas]


Y un poco de música para el fin de semana:






jueves, 8 de marzo de 2012

Mujer, española y científica puntera

[Susana Martínez-Conde, neurocientífica que dirige un prestigioso laboratorio en Estados Unidos. Fuente: Diario "El Mundo"]

Es una delicia y una magnífica noticia contar entre nuestros compatriotas con mujeres investigadoras de la talla de la gallega Susana Martínez-Conde, quien desarrolla su labor en Estados Unidos en el campo de la neurociencia. Y lo hace desde un enfoque muy original y sugestivo: la magia; de la que obtiene valiosa información para estudiar cómo funciona la atención y cómo el cerebro procesa la información. 




 Os dejo unos interesantes vídeos:





Enlaces de interés:

http://smc.neuralcorrelate.com/

http://www.terceracultura.net/tc/?p=1313


jueves, 1 de marzo de 2012

Inquisiciones filosóficas en "El árbol de la ciencia"

[Escalinata y fachada de la Biblioteca Nacional de España. Fuente: BNE]


El buscador salvavidas que es Google homenajea hoy, con un simpático doodle, a ese tesoro cultural que es la Biblioteca Nacional de España, pues tal día como hoy de hace trescientos años abría sus puertas (aunque con otro nombre y en otro lugar). 

Efeméride que me lleva (me apetece) a hacer una recomendación, no en este caso de un libro científico o de divulgación, sino de una novela. Y no de una novedad editorial, sino de una de las más importantes obras de la literatura española contemporánea: El árbol de la ciencia (1911), de Pío Baroja, escritor vasco y español universal.  

Descubrí a Baroja con quince años, cuando en la asignatura de Lengua y Literatura tuve que leer Paradox, rey. Comencé con dudas pero al poco la singular obra me cautivó y me divirtió. En las vacaciones tras aquel curso compré El árbol de la ciencia. El ejemplar, hoy de amarillentas páginas, estaba editado por Alianza Editorial con una sugestiva cubierta del genial Daniel Gil (un rostro, semioculto, nos mira inquietante, ¿o somos nosotros mismos que nos vemos reflejados en la portada?).


Pío Baroja comentó de El árbol de la ciencia que era la mejor novela de carácter filosófico que había escrito, probablemente el libro más acabado y completo de todos los suyos. Estoy de acuerdo. El protagonista es un joven médico, Andrés Hurtado, que sufre con lo que ve, una realidad, la de España a comienzos del siglo XX, en la que la injusticia, la crueldad, la decadencia caen sobre las personas y los paisajes como una insoportable niebla que ciega y agota. Pero Hurtado, con profundas inquietudes intelectuales, pregunta e indaga, sondea sobre la falta de sentido de la existencia. Para ello cuenta Hurtado con un interlocutor excepcional, su tío Iturrioz, también médico como él, y como el propio Pío Baroja. Parte esencial de la novela son las jugosas conversaciones, de carácter filosófico, entre tío y sobrino. En ellas se manifiestan dos concepciones filosóficas en conflicto dialéctico: Iturrioz, con un enfoque empirista; Hurtado defiende las ideas de Kant y Schopenhauer (recordemos que Baroja realizó su tesis doctoral sobre el dolor, haciendo un estudio psicofísico del mismo).


En la cuarta parte del libro, "Inquisiciones", estos diálogos filosóficos alcanzan su momento álgido. Hablan sobre las verdades, el conocimiento de la realidad, la razón, la experiencia... Hurtado dice que la ciencia valora los datos de la observación, relaciona las diversas ciencias particulares, "que son como islas exploradas en el océano de lo desconocido; levanta puentes de paso entre unas y otras de manera que en su conjunto tengan cierta unidad". Puentes que no pueden ser más que hipótesis, teorías, aproximaciones a la verdad, concluye.

Con El árbol de la ciencia comencé a interesarme por la filosofía, y el curso siguiente, en tercero del antiguo BUP, lo inicié predispuesto a aprender, y a razonar. Así mismo, leyendo esta novela de Pío Baroja, descubrí quién era Haeckel. En la segunda parte del libro, "Las carnarias", Iturrioz y Hurtado dialogan sobre la "crueldad universal". Iturrioz expone una extravagante, mas muy interesante, teoría sobre la psicología humana (varios millares de años serán necesarios para superar el homo homini lupus, el hombre como lobo para el hombre, afirma). Dice Iturrioz que puede adaptarse el principio de Müller, según el cual el desarrollo embrionario de un animal reproduce su genealogía, o, en palabras de Haeckel, la ontogenia (o desarrollo del individuo en su fase embrionaria) es una recapitulación de la filogenia (evolución de la especie), a nuestra psicología; ésta, denuncia Iturrioz, no es más que una síntesis de la psicología animal. "Así se encuentran en el hombre todas las formas de la explotación y de la lucha: la del microbio, la del insecto, la de la fiera...". Usureros, maleantes y demás gente indeseable llevarían en su interior (en los genes) reminiscencias de animales chupadores de sangre, de insectos que se valen de todo tipo de tretas fatales para otras especies, o incluso para otros individuos de la misma especie. Es más una metáfora que una teoría, pero sin duda impactante. Por ejemplo, el estafilino se lanza a traición sobre otro individuo, atrapándolo y absorbiéndole los jugos.

Pero, a pesar de todo, El árbol de la ciencia para nada es una novela deprimente, más bien diríamos que invita a la reflexión y a actuar en aras de superar el abatimiento y cambiar el estado de las cosas. La profesora Mercedes Laguna lo ve así: "Podríamos concluir, en consecuencia, que El árbol de la ciencia, más que al nihilismo, invita a la acción".  Y es que, como murmura un médico al final de la novela, había en Andrés Hurtado, el protagonista,  "algo de precursor".


 Más en "El devenir de la ciencia" sobre lo tratado:

(1) SOBRE PÍO BAROJA:






(2) SOBRE HAECKEL: