martes, 26 de abril de 2011

Pinacoteca Meteorológica (la temperie en el lienzo)

No quiero dejar pasar más tiempo sin recomendar una iniciativa tan interesante como original del meteorólogo y divulgador José Miguel Viñas. Este especialista en la temperie (palabra a reivindicar) o tiempo atmosférico enriquece con mimo y rigor una excelente web de divulgación meteorológica: www.divulgameteo.es. Allí José Miguel Viñas trata con la maestría del buen comunicador científico numerosos temas de interés (destacamos en "El devenir de la ciencia" la sección de "Historia de la Meteorología") relacionados con su especialidad. Y con la cultura. Así recientemente ha estrenado su "Pinacoteca Meteorológica", donde el joven físico analiza, desde su particular punto de vista de meteorólogo, cuadros famosos en los que fija su atención en el cielo, no siempre azul, los meteoros y las nubes (de tan variadas formas y extraños nombres para los profanos). Todo ello sin obviar importantes datos e información sobre los autores y su obras pictóricas (se advierte que Viñas es un buen aficionado a la pintura).

José Miguel Viñas (Madrid, 1969), físico del aire y comunicador científico, es colaborador del programa de RNE1 "No es un día cualquiera", donde además de hacer las predicciones meteorológicas, de forma amena y nada árida (iniciadas con alegre canto de pájaros o con el amenazador ruido de los truenos, según se presente la cosa, la temperie, en el fin de semana), nos da sus autorizadas pinceladas sobre diferentes aspectos de la ciencia de la atmósfera, contestando a menudo las preguntas que le dirigen los escuchantes del programa de Pepa Fernández. Incansable, Viñas imparte clases de Meteorología Aeronáutica, escribe artículos con asiduidad, imparte conferencias y cursos y ha publicado varios libros: ¿Estamos cambiando el clima? (Sirius, 2005), 200 estampas de la temperie (Sirius, 2007) y La ciencia del tiempo. Introducción a la Meteorología (Almuzara, 2010). En el prólogo de este libro, Ángel Rivera dice de Viñas que "es una persona cercana, afable" (de ello doy testimonio por mi relación epistolar con él), "muy trabajadora, observadora y dotada sobre todo de un gran rigor científico. Pero ante todo es un enamorado de la Meteorología y de la ciencia en general". Esto se nota y lo sabe transmitir.

Volviendo a su muy recomendable "Pinacoteca Meteorológica" digamos que lleva ya descritos y analizados un buen puñado de pinturas de diferentes autores, estilos y épocas, con cielos diversos. Nos habla de la Pequeña Edad del Hielo ("Los cazadores en la nieve", Brueghel el Viejo, 1565), de los azulados y complejos (con diferentes tipos de nubes) "cielos velazqueños" ("La rendición de Breda", Velázquez, 1634 - 35), de los blancos y sugerentes mares de nubes ("El caminante sobre el mar de nubes", Caspar D. Friedrich, 1818), de altocúmulos lenticulares ("El tránsito de la Virgen", Mantegna, ca. 1461), del intenso azul de los cielos de los cuadros de Joachim Patinir ("Paisaje con San Jerónimo", 1510 - 15), no faltan, como no podía ser de otra manera, las tormentas ("La tempestad", Giorgione, ca. 1508), menciona las virgas o cortinas de precipitación que se evaporan antes de llegar al suelo ("La esclusa", Constable, 1824), nos habla de pinturas que son genuinos paisajes atmosféricos ("El molino de Wijk bij Duurstede, ca. 1670), de cielos rojizos y su relación con la erupción volcánica del Krakatoa en 1883 ("El grito", Munch, 1893), de las típicas nubes "de algodón" ("El falso espejo", Magritte, 1928), de ocasos espectaculares tras la violenta erupción del Tambora en 1815 ("El barco de esclavos", J. M. William Turner, 1840), de nubes cumuliformes ("Baile a orillas del Manzanares", Goya, 1777). Y eso hasta el momento, porque seguro que nos esperan muchos cuadros con sus claves meteorológicas descifradas por Viñas.

  ["Los cazadores en la nieve", de Brueghel el Viejo; 1565; Kunsthistorisches Museum]

Como muestra traemos aquí el análisis realizado por José Miguel Viñas en su "Pinacoteca Meteorológica" de "Los cazadores en la nieve" (Brueghel el Viejo):

"A principios de los años ochenta (del siglo XX), el científico inglés William James Burroughs, tras un exhaustivo trabajo de campo, pudo verificar cómo los paisajes invernales se convirtieron en un motivo recurrente entre los pintores europeos cuyas obras vieron la luz entre la segunda mitad del siglo XVI y la primera del XVII. Dicho período coincide en el tiempo con una de las etapas más frías en Europa, de inviernos más rigurosos, de la Pequeña Edad de Hielo (PEH). Burroughs comprobó, además, cómo durante otro par de etapas especialmente frías de la PEH, la temática del hielo y la nieve se repetía con insistencia en los cuadros, sobre todo en la pintura inglesa y holandesa. En 1565, el pintor flamenco Pieter Brueghel el Viejo (c. 1525-1569) realizó una serie de seis pinturas dedicadas a los meses del año. “Los cazadores en la nieve” es el cuadro de la serie que dedicó al invierno –concretamente a los meses de diciembre y enero– y se ha convertido en uno de los iconos más utilizados en libros y conferencias para ilustrar a la PEH. El paisaje totalmente nevado y los lagos congelados, con gente patinando sobre ellos, que aparecen en el cuadro, no se corresponden con lo que uno espera encontrarse en Holanda durante los meses de invierno. Parece claro que lo que hoy en día tiene un carácter excepcional (el hecho de que en invierno se congelen los canales holandeses), en diferentes momentos a lo largo de la PEH se convirtió en norma. Pieter Brueghel el Viejo reflejó en varios de sus cuadros –no sólo en éste– los duros inviernos que le tocó vivir. Completan el paisaje del cuadro un cielo plomizo de tonalidad ligeramente verdosa y unas montañas nevadas al fondo, inexistentes en los Países Bajos, que el artista seguramente copió al atravesar los Alpes, en un viaje que hizo a Italia algunos años antes".

FUENTE:

José Miguel Viñas. 

www.divulgameteo.es 


Nos encanta que se traten estas relaciones entre la ciencia y el arte, entre el saber científico y el resto de la cultura, de la cual forma parte. ¡Y qué maravillosa manera de aprender la ciencia!  
 

lunes, 25 de abril de 2011

25 de abril: día mundial de la lucha contra la malaria

[PEDRO ALONSO, investigador de la malaria o paludismo]

Hoy, 25 de abril, es el Día Mundial del Paludismo. Según la OMS cerca de la mitad de la población mundial está expuesta al paludismo o malaria, pero, como suele ocurrir, son los habitantes de las zonas más pobres los más afectados por el mal. Unos 800.000 mueren por la enfermedad al año. No es, por tanto, un asunto menor sino algo que debería preocuparnos y exigir el máximo esfuerzo por parte de las instituciones.

Dejo aquí el enlace a mi entrada "La muerte del emperador" (Carlos V murió de paludismo) en la que, a su vez, se enlazan otras sobre el tema que aparecieron en "El devenir de la ciencia".

viernes, 22 de abril de 2011

Fusión nuclear, ¿energía del futuro?

[FUSIÓN NUCLEAR; imagen procedente de "Revista Sputnik"]

Escuchamos a Manuel Toharia, maestro de la divulgación científica, el pasado domingo hablando de la fusión nuclear como posible energía del futuro (para la segunda mitad del siglo), pero el físico mostró sus reservas hacia ella, que, nos dice, no es la panacea y podría presentar graves riesgos. En fin, la búsqueda de fuentes renovables eficientes y lo más seguras posible (no existe la seguridad plena ni el impacto ambiental nulo) no debe cesar; en cualquier caso, el ahorro energético es imprescindible (de los negavatios nos habla Toharia). Para escuchar el audio (unos diez interesantes minutos) pínchese aquí.


[Más sobre la energía de fusión nuclear en "El devenir de la ciencia" aquí]


Y un vídeo (en un inglés fácilmente entendible) del Instituto de Física del Plasma de Alemania:

lunes, 18 de abril de 2011

Isaac Peral en profundidad

[Isaac Peral (1851 - 1895); imagen procedente de www.cartagenaantigua.es]


Muy amplio este reportaje del programa de RNE Documentos sobre Isaac Peral:

http://www.rtve.es/alacarta/audios/documentos-rne/documentos-rne-la-odisea-del-submarino-peral-26-03-11/1056731/

Recomendables asimismo un paseo por el Museo Virtual de Isaac Peral y esta presentación:

jueves, 14 de abril de 2011

Gabriel Celaya, ingeniero de versos

Nos recuerda Carlos Javier Galán en su blog, "La nota discordante", que se cumple este año el centenario del nacimiento del gran poeta Gabriel Celaya (1911 - 1991), el ingeniero de los versos. Celaya, ingeniero circunstancial y poeta profundo, nos dejó poemas con temática científica, donde la ciencia es conocimiento y es metáfora. He aquí unos ejemplos que he obtenido de www.madrimasd.org/cienciaysociedad/poemas:


ASI SE ESCRIBE LA CIENCIA
(HOMENAJE A KEPLER)
Así soñé yo la verdad
KEPLER
Kepler miró llorando los cinco poliedros
encajados uno en otro, sistemáticos, perfectos,
en orden musical hasta la gran esfera.
Amó al dodecaedro, lloró al icosaedro
por sus inconsecuencias y sus complicaciones
adorables y raras, pero, ¡ay!, tan necesarias,

pues no cabe idear más sólidos perfectos
que los cinco sabidos, cuando hay tres dimensiones.
Pensó, mirando el cielo matemático, lejos,
que quizá le faltara una lágrima al miedo.
La lloró cristalina: depositó el silencio,
y aquel metapoliedro, geometría del sueño,
no pensable y a un tiempo normalmente correcto,
restableció sin ruido la paz del gran sistema.
No cabía, es sabido, según lo que decían,
más orden que el dictado. Mas él soñó: pensaba.
Eran más que razones: las razones ardían.
Estaba equivocado, mas los astros giraban.
Su sistema era sólo, según lo presentido,
el orden no pensado de un mundo enloquecido,
y él buscaba el defecto del bello teorema.
Lo claro coincidía de hecho con el espanto
y en la nada, la nada le besaba a lo exacto.





CANTO CONTRA EL SEGUNDO PRINCIPIO DE LA TERMODINAMICA
VAMOS hacia el fin, la neutra igualdad
Y el ¡qué más da!
Todo se apagará.
Mas ¡qué escándalo es la vida cada día!
¡Y qué error el del sexo
multiplicado multiplicante contra la entropía!
Vivimos en la hermosura de una enorme tontería
provisional, ya sabemos:
Belleza para nosotros, disparate para el cero
que fusila en absoluto
y nos retrata, tan niños, felices como idiotas,
parados en un momento
que vivimos y ya nunca viviremos
salvo en cuento,
aunque entonces -¡aquel día!- parecía
que podría seguir, que seguiría
por los siglos de los siglos transfinitos.
A fin de cuentas, ¿quién vive?
Nadie nos espera. Nadie nos persigue.
disfrutemos sin prisa de la idiotez mortal.
Si todo da igual,
llamemos divino, contra la entropía, lo provisional.

martes, 12 de abril de 2011

Un aniversario muy espacial

[Yuri Gagarin; imagen procedente de www.rtve.es]

Hoy, 12 de abril, se cumplen 50 años del memorable viaje al espacio del cosmonauta soviético Yuri Gagarin, el primero de la historia realizado por un ser humano (en 1957 la perrita Laika tuvo el honor, o la mala suerte, de ser el primer animal enviado por el hombre al espacio; lo hicieron también los soviéticos, en este caso en el Sputnik 2).

En la web de RTVE encontramos información y materiales muy interesantes sobre el asunto (pínchese aquí).

Por cierto, ¿sabían ustedes que el antecedente del traje espacial, la llamada escafandra estratonautica, fue invento del granadino Emilio Herrera en los años 30 del pasado siglo?


[Escafandra estratonautica de Emilio Herrera, precursora del traje espacial;
imagen procedente del recomendable blog "Tecnología Obsoleta": www.alpoma.net

jueves, 7 de abril de 2011

Lord Kelvin, un físico absoluto

[WILLIAM THOMSON, Lord Kelvin (1824 - 1907). Imagen procedente de www.yu.edu]

Anda uno estos días enfrascado (mejor dicho, empapelado) corrigiendo exámenes y evaluando a mi nutrido grupo de jóvenes alumnos, de manera que de nulo tiempo dispongo para escribir algunas cositas que tengo casi preparadas, a punto de salir del horno. Entretanto, ¿qué mejor que escuchar una de esas deliciosas vidas contadas por Gonzalo Ugidos?; William Thomson, primer barón Kelvin, eximio físico británico, es en este caso el protagonista.
[Escalas Celsius y Kelvin o absoluta. Imagen procedente de http://abyss.uoregon.edu]



                   
               

jueves, 31 de marzo de 2011

Preguntando sobre la energía nuclear


[Imagen procedente de www.energiasolar.ws]

El debate nuclear está servido. Y eso es bueno siempre que sirva para obtener energía de una forma lo más segura y limpia  posible. En la edición digital del diario Público los lectores tuvieron la oportunidad el pasado día 22 de preguntar al profesor Manuel Lozano Leyva, catedrático de Física Molecular, Atómica y Nuclear de la Universidad de Sevilla.

Allí contestó el profesor Lozano a interesantes preguntas como: ¿No es insolidaria la industria nuclear teniendo en cuenta que el combustible utilizado se acabará en unos 50 años, y los residuos generados estarán activos durante cientos de miles de años para las generaciones futuras? ¿Cómo se entiende que una industria no pueda hacerse cargo de sus propios residuos ni pueda responsabilizarse de los daños a terceros en caso de accidente? ¿Qué confianza se puede tener en unos técnicos que colocan una central nuclear con seis reactores juntos, en una zona sísmica, al nivel del mar y en una zona densamente poblada? ¿Podría ser el hidrógeno, la electrólisis y la pila de combustible la clave para sustituir las centrales nucleares y termoeléctricas del planeta? ¿Durante cuántos siglos habrá que vigilar los residuos que produce generar energía para unas décadas? ¿Por qué el plutonio es más peligroso y nocivo para la salud que otros isótopos radiactivos? ¿Por qué hay un empeño en minimizar los riesgos de la radiación? Y más interesantes preguntas con las jugosas y claras respuestas del profesor Lozano. Bienvenido sea el debate, el racional, y no el emocional y el basado en los prejuicios.

Para leer la charla con Manuel Lozano pínchese aquí.

viernes, 25 de marzo de 2011

Más allá del debate sobre la energía nuclear

Tsunami (3)



Los seres van
recobrando sus vidas
(pero no todos).


Indiferente
al nuevo eje terrestre,
sale la luna.

(Antonio Rivero Taravillo)


 En el último número del suplemento El cultural, del diario El mundo, tiene una presencia especial Japón, tristemente de actualidad y generando una inquietud que no cesa: Haikus de un marzo triste; Un roto en el mapa; El regreso del espanto; Cinco días después. Y Reflexiones de urgencia tras Fukushima, de Antonio Fernández-Rañada, catedrático de Física Teórica de la Universidad Complutense de Madrid (¿están las mentes más brillantes de nuestro tiempo entre esa selecta tribu de los físicos teóricos?). 

Lúcido y necesario análisis de Fernández-Rañada (esperamos, impacientes, la inminente columna del profesor Lozano Leyva en "El electrón libre", del blog de ciencias de Público, que será sin duda tan jugosa e incisiva como polémica) . Afirma el físico (es un hecho) que hasta el momento no ha habido ninguna víctima mortal de la radiactividad, frente a varios miles de fallecidos por el seísmo y el terrible tsunami. Tan sólo se han visto afectadas por las radiaciones algunas personas, todas levemente menos una. 


Considera Fernández-Rañada que los dos bandos, el favorable a la energía nuclear y el hostil a ella, tienen sus razones " pero el clima de la discusión seguirá siendo emocional". Y no debe, no puede, ser así. El debate sobre el problema energético, que conduzca a la sustitución decidida y progresiva de los combustibles fósiles, requiere de serenidad y racionalidad tras un profundo análisis. Y, previa o simultáneamente, pienso, debería discutirse sobre el modelo de sociedad y el estilo de vida que queremos. Concluye en su artículo el físico teórico que es imposible conseguir que toda la humanidad llegue a tener una vida como la del ciudadano del mundo desarrollado, pues ello implicaría muchas y fuertes tensiones. Para lograr un mundo más justo tendríamos que cambiar nuestro estilo de vida y eso desgraciadamente, nos dice, no parece probable que vaya a ocurrir.


Ya apunté que creo que es bueno que se debata sobre la energía nuclear de la forma más objetiva y desapasionada posible, con datos y estudios rigurosos, para el beneficio de todos. En este sentido, Fernández-Rañada es claro:

"Hay varias cosas difícilmente rebatibles. Los reactores nucleares pueden tener accidentes, como tantos otros productos tecnológicos. Frente a ello, los países que usan energía nuclear emiten menos CO2 per cápita que los que no lo hacen. Las renovables hoy existentes son incapaces de proporcionar toda la energía necesaria para el mundo actual y son muy incipientes los estudios de su no despreciable impacto ambiental en una implantación masiva. La dependencia del petróleo o el gas es causa de muchos problemas económicos o políticos y de tensiones entre países".

La polémica está servida. Pero, por favor, dejemos las subjetividades ideológicas y las emociones para otros debates. Nos jugamos mucho.

[Para leer el artículo completo de Fernández-Rañada, pínchese aquí

domingo, 20 de marzo de 2011

De la catástrofe del tsunami al debate de la energía nuclear

[Central nuclear de Fukushima, antes del sismo; imagen procedente de www.elpais.com]

La tragedia acaecida en Japón, con miles de muertos y desaparecidos, ha reabierto el debate sobre la energía nuclear, ya que el terremoto, de gran magnitud, y el consiguiente tsunami han dañado severamente a la central de Fukushima, con muy grave riesgo de contaminación radiactiva que podría afectar no sólo al aire, sino también al suelo y las aguas. Parece ser que ya han sido detectados alimentos contaminados. Es bueno que el debate sobre la energía nuclear esté vivo, siempre y cuando se discuta racional y objetivamente, con datos científicos y técnicos sobre la mesa. De este debate (¿es ahora el momento adecuado?) debemos beneficiarnos todos, con centrales nucleares más seguras (y ello incluye localizaciones más seguras; pensemos en el muy sísmico territorio japonés), con mayor investigación en tratamiento y almacenamiento de residuos radiactivos (el gran problema) y, por supuesto, con una mayor dedicación de esfuerzos para la mejora de la eficiencia e implantación de las fuentes de energía renovables que, en cualquier caso, son necesarias. Quiero ser optimista y pensar que dentro de pocas décadas las centrales de fisión sean historia porque dispongamos de la muy ventajosa fusión nuclear produciendo electricidad para todos. Pero si de este debate (supongamos que se lograra hacer de forma serena, no precipitada, y sólidamente argumentada, dejando a un lado las opiniones apasionadas y los intereses particulares, ¿difícil, no?) concluimos que hay que renunciar a la energía nuclear de fisión (la de nuestras centrales actuales), ya podemos ponernos a elaborar la lista de cosas a las que estamos dispuestos a renunciar.

Traigo aquí los comentarios de Manuel Toharia este fin de semana en su sección de No es un día cualquiera, que coinciden plenamente con los mios (de los cuales di cuenta en una entrada la pasada semana). A pesar de lo gravísimo del riesgo de contaminación radiactiva (afortunadamente parece que se va controlando la situación con ingentes esfuerzos), lo que más debe preocuparnos a los ciudadanos de a pie actualmente es la enorme tragedia humana y material que ha provocado el devastador tsunami (producto de un terremoto de magnitud 8,9 con epicentro muy próximo a la costa nordeste de Japón).  En los medios de comunicación de este lejano occidente se ha destacado más la amenaza nuclear que la realidad de la catástrofe que, lamentablemente, ha pasado a un segundo plano. Sin duda el temor vende más. Ni mucho menos pretendo minimizar la gravedad de una posible contaminación radiactiva con origen en la central de Fukushima, pero creo que ni los medios ni ciertos cargos de responsabilidad (¿apocalipsis?) han sabido valorar y comunicar bien el asunto, alarmando a la población con muy inquietantes mensajes, mientras miles de personas, unas muertas y otras desaparecidas, estaban (y aún están) bajo el lodo y los escombros.

A tan polémico asunto de la energía nuclear y sus  posibles riesgos dedicó el programa de Pepa Fernández (RNE1) el pasado sábado su tertulia.

 

martes, 15 de marzo de 2011

Actualidad científica con Manuel Toharia: tsunamis, residuos y Encélado

[Encélado, luna de Saturno. Imagen procedente de Wikipedia. Foto: NASA]


Manuel Toharia comenta esta semana tres asuntos importantes de actualidad: la catástrofe de Japón, con ese terrible tsunami; la generación de residuos en las sociedades desarrolladas como la nuestra; y un misterioso satélite, Encélado.

"Donde la tierra tembló, volverá a temblar", nos dice. Adagio este con fundamento científico, porque sabemos bien que las zonas de mayor riesgo sísmico, como el archipiélago japonés, son aquellas que se encuentran próximas a los límites de las placas tectónicas. 

Comenta el físico y divulgador cómo los ricos constituimos la civilización del desperdicio, somos unos auténticos "desperdiciadores". Así, cada español genera 547 kg de basura al año y tan sólo reciclamos 82 de esos kilos. Producimos más basura y reciclamos menos, se dice, que la media de la Unión Europea.

Por último se nos habla de ese misterioso satélite natural del lejano Saturno, Encélado. El sur de esta luna (descubierta en 1789 por William Herschel cuando estaba estrenando su gigantesco telescopio reflector) es un enigmático foco de calor en una región del espacio tan lejana del Sol que en ella  la temperatura media es inferior a -200 ºC. El origen del calor interno del satélite es difícilmente explicable.


                                                                                                                                        
                  
                            
  • A la carta
  •                                 
  • >
                                            Radio
                                        
  •                                 
  • >
                                            Radio Nacional
                                        
  •                                 
  • >
                                            No es un día cualquiera
                                        
  •                                 
  • >
                                            No es un día cualquiera - La catástrofe de Japón
                                        
  •                                 

         

viernes, 11 de marzo de 2011

El potencial destructor de los terremotos

[Sismograma. Se observa primero la detección de las ondas p, luego las s y, por último, las ondas sísmicas superficiales, con sus amplitudes. Imagen procedente de www.lpi.tel.uva.es]


Nuevamente nos ha conmovido la terrible sacudida de la tierra con sus devastadores efectos. Esta vez el seísmo ha afectado fatalmente a Japón, el país mejor preparado para estos sucesos. El terremoto, de una magnitud 8,9 en la escala de Richter, ha provocado un tsunami  (término precisamente de origen japonés) con olas de hasta 10 metros que ha arrasado el noreste de aquel país asiático, de frecuente actividad sísmica (al encontrarse en una zona de conjunción de placas tectónicas). El poder destructivo de los tsunamis no se debe sólo a la altura de las olas sino a su enorme energía cinética, pues una ingente masa de agua a gran velocidad (que puede alcanzar hasta 800 km/h) es la que avanza hacia la costa. Las cifras de víctimas mortales, segura y desgraciadamente, irán aumentando con el paso de las horas, alcanzando (o superando) posiblemente el millar. Recordemos que el pasado terremoto de Haití, hace algo más de un año, de magnitud 7,0, produjo un elevadísimo número de muertos (más de 300.000), ya que el país caribeño, muy pobre, no estaba preparado para soportar un sismo de gran intensidad.


 [Esquema de un tsunami; Fuente: Wikipedia]


El estudio de la sismología es esencial para saber cómo protegernos eficazmente de los terremotos y sus consecuencias. A ello dedica su vida profesional Francisco Vidal, profesor de la Universidad de Granada (una de las zonas de mayor riesgo sísmico de España), e investigador del IAG (Instituto Andaluz de Geofísica). Enlazo aquí la conferencia de este físico, pronunciada en la Fundación Juan March dentro del ciclo dedicado a las catástrofes, titulada Terremotos. Su potencial destructor y cómo podemos protegernos (acompañada de una presentación y descargable en MP3). Debemos estar agradecidos a estos investigadores y aprender de sus trabajos y conferencias.
  
Enlazo aquí el muy interesante programa de Tres14 (RTVE) dedicado a los terremotos. Imprescindible.


PS:

Esta tremenda catástrofe ha generado una gran inquietud debido al riesgo de contaminación radiactiva como consecuencia de los daños producidos en algunas centrales nucleares (particularmente en la de Fukushima, donde se produjo una explosión). Japón es un país muy poblado (doce ciudades tienen más de un millón de habitantes), con un elevado grado de desarrollo y una poderosa industria (asimismo tiene una completa y compleja red de transportes). Esto hace que sea dependiente de la energía nuclear, de la que obtiene un tercio de la electricidad. Hasta ahora creo que la mayoría de los japoneses aceptaba el riesgo de tener centrales nucleares en su sísmico país para poder mantener o incluso incrementar su nivel de desarrollo, pero después de lo ocurrido se plantearán dudas. No obstante, quiero decir que me da la impresión de que los medios de comunicación están magnificando la posible amenaza de una catástrofe radiactiva. Los titulares hacen referencia al peligro de una gran fuga radiactiva (inevitablemente nos viene a la memoria lo sucedido en Chernóbil en 1986, pero los reactores de aquella central carecían de edificio de contención y, desde luego, los japoneses nos inspiran mucha mayor confianza en la gestión del problema que aquellos soviéticos). Desde que ocurrió la explosión en la central de Fukushima se habla más de la amenaza nuclear que de la realidad de la catástrofe, con un elevado número de víctimas, que parece que va a superar con creces el millar de muertes, y grandes pérdidas materiales. Parece que interesa reabrir el debate nuclear, lamentablemente en no pocas ocasiones con falta de rigor (afortunadamente, al menos, en el canal 24 horas de TVE se entrevistó a un catedrático de Tecnología Nuclear que explicó con detalle y claridad el asunto). A mí, de momento, me preocupan mucho más las víctimas del tsunami. En fin, seguramente estaré equivocado.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Velocidad y ahorro energético

Sólo para dos cosas es mejor la velocidad que la lentitud, según el naturalista Joaquín Araújo: para curarse si está uno enfermo; y para morirse si lo está muy, muy mal.